lunes 22 de junio de 2009

PUNTUALIZACIÓN

Pero esa noche, en el paréntesis que abro cuando apago la luz y se cierra por su cuenta cuando me duermo, en lugar de pensar en cosas estupendas - que el miércoles viene mi hijo, por ejemplo - aún estaba impresionada con el puñetero bicho.

Vale que estaba un poco fumada (porque lo prefiero al orfidal contra el insomnio consecuente a la siesta dominguera), el caso es que fue cerrar los ojos y empezar a sospechar que quizá había cometido un error de juicio.

¿Estaría enferma? No lo parecía, porque bien que agitaba las alas y se desplazaba por el aire de mi casa, incluso con un estilo impecable, diría yo. No iban por ahí los tiros.

El recuerdo de la mirada desvalida que lanzaba a su alrededor mientras se balanceaba sobre las cuerdas del tendedero fue lo que me dio la (verdadera, creo) clave de su extravagante conducta:

Tenía miedo al vuelo alto.

Como yo.

domingo 21 de junio de 2009

NI SIQUIERA LAS AVES SON COMO ANTES

Hoy, domingo, a las ocho y veinte de la mañana, me ha despertado el aleteo torpísimo y despistado de un pichón rubio. ¡Joder! no es nada poético que un pajarraco te saque del sueño cepillándote las narices.

Con todas las ventanas abiertas, creía que iba a ser cosa de nada echarle de casa, pero he tardado una eternidad: se posó en lo alto de la librería y tuve que ir a la cocina a buscar el plumero para alcanzarle; de silla en mesa, de sofá en macetero, le conduje hasta el alféizar de la ventana. No se quería ir ni de coña; le tomé con ambas manos - a pesar del asco que me producen las palomas, grandes o pequeñas - y le lancé al aire; pues, como si no: se aferró con sus garritas gelatinosas a las cuerdas de tender, en donde se balanceaba como un funánbulo atacado de vértigo. Volví a utilizar el plumero para animarle, y finalmente alcanzó a aterrizar en el balcón de la vecina.

Sospecho que se va a quedar allí hasta que ella vuelva de vacaciones.

Me ha arruinado el dulce sueño de las mañanas de domingo; aún así, le perdono: es la única ocasión que he tenido en mi vida de conocer a un pájaro con miedo a volar.

viernes 12 de junio de 2009

TE QUIERO, CÓNSUL

(Copio aquí un comentario que he encontrado hoy en mi antiguo blog; no tiene fecha, pero da lo mismo, porque es absolutamente actual. El Cónsul -para quien no lo conozca- es chileno, descreído y poco cínico, pero su mirada también es tierna cuando la cosa lo merece).



"Querida Lula:

Te escribo aquí porque me referiré a algo del mundo real. Hoy he asistido a una marcha de repudio a la sentencia de nuestro Tribunal Constitucional que prohibió la distribución de la píldora del día después (Postinor 2 y otros) en los consultorios del sistema público. El voto de mayoría ha sostenido que su efecto es abortivo y luego de una sesuda sentencia de más de 250 páginas determina su prohibición. Pero, he aquí la particularidad tan nuestra, el fallo no se pronuncia sobre su venta o distribución privada, de modo que sigue siendo completamente legal su compra en farmacias y las estadísticas porfían en indicar que donde más se vende es en las farmacias de barrios acomodados, precisamente donde moran los jueces opusdeístas que han votado por su prohibición.Hace algunos años quise abandonar el discurso político tradicional, porque genuinamente lo creí superado, pero no: las adolescentes que obtenían este fármaco en los consultorios públicos eran las más carenciadas, las que seguirán concibiendo sin su consentimiento y acaso sin su conocimiento, perpetuando de ese modo las diferencias de clase que antaño aprendí y que nunca quise ver del todo. Es más, la marcha de la que vengo convocó a cerca de diez mil personas, versus las cien cabezas que en la mañana de hoy pacieron rabiosamente frente al Ministerio de Salud, todos uniformemente albos, como para confirmar que acá sigue existiendo un perfecto correlato entre color y casta. No nos hace falta tener negros, porque en el imaginario nuestro existe toda una gradación tácita entre el blanco y el moreno, que asigna tonos que corresponden casi siempre con una posición social. Así, a un rico sus pares le dirán "el negro" aunque no sea más moreno que, digamos, Felipe González. Esta práctica es de un refinamiento tal que su dominio -es decir, saber, por ejemplo, a quien saludar, ante quien hacer una leve reverencia, a quien no merece contestar un saludo- consume necesariamente una buena parte de nuestras energías. Todo esto ocurre después de una recuperación democrática que rápidamente perdió impulso, por obra de la iglesia católica, que persistente y machaconamente moldea conductas y credos. Se impone, como uno siglo atrás, la necesidad de un laicismo de estado, que en la escuela se nos enseñaba como un logro conseguido con nuestra constitución de 1925. Estábamos equivocados. De modo similar a lo que ocurre en España, nuestra iglesia romana está exenta de todo tipo de impuestos y sus personeros se opusieron hace pocos años fieramente a que la nueva ley de cultos otorgase los mismos beneficios a otros credos. El malestar ciudadano es tal, que desde hace un par de semanas circula en octavillas y por internet una campaña para apostatar.Lucha de clases, laicismo de estado, influencia de la curia: hoy, en pleno siglo XXI, se impone la necesidad de rescatar viejos valores, al amparo de viejos conceptos.Eso no fue todo. En la mañana he asistido a un funeral, de quien comenzó siendo cliente y luego fue un amigo. Demasiado ágil en la septentena, termino cayendo por una escalera.Eso sí era todo. Un beso".



Otro beso para ti, Cónsul.

miércoles 4 de febrero de 2009

Soy una desconsiderada.

Pero hay épocas, y en esta mía ni siquiera puedo dar una explicación de por qué he desaparecido del mapa.

Sin embargo, pienso en vosotros a diario, creedme.

En Cartaphilus, Bito, Noemi, el Cónsul, Don Gavanido, Miguel, la Markesa, Ñoco...

Y en los que no conozco tanto porque no sois tan asíduos.

Volveré a este mismo blog, aunque cambiando el tercio, supongo.

Besos.

domingo 21 de diciembre de 2008

AL FILO DE LOS CINCUENTA

Su marido la ha abandonado. De ayer para hoy, sin explicaciones. Ni siquiera puede llorar. No lo entiende, y por tanto no sabe si tiene que desesperarse o deprimirse o matar a la guarra que se lo ha arrebatado en caso de que exista una guarra que se lo haya arrebatado.

Le ha dejado una nota pegada en el espejo del cuarto de baño:

"Lo siento, pero no puedo más. Te tengo mucho cariño, y no me perdono el daño que te estoy haciendo. Me voy. No me busques, ya te llamaré cuando sea capaz. Enrique"

Veinte años de matrimonio.

Un hombre perfecto: detallista, trabajador, amable, poco exigente... Demasiado callado, tal vez, y poco imaginativo. Algo aburrido, cierto, pero cariñoso y tranquilo, y nada exigente en el sexo; de hecho, llevan cuatro o cinco años sin echar un polvo.

- Es que, con el tiempo -dice en voz baja y quizá convencida- la pasión desaparece y queda el amor.

Está segura de que volverá: es imposible que esto esté sucediendo, que le esté sucediendo a ella.

(Lo cierto es que Enrique se ha marchado a vivir con quien considera el amor de su vida: el Director Gerente de su empresa)


jueves 4 de diciembre de 2008

ESTADÍSTICA DE ANDAR POR CASA

Tengo tres amigas que han dejado de fumar.

La primera tiene cuarenta y seis años y no fuma delante de sus padres.

La segunda tiene cincuenta y ocho y no fuma en el trabajo ni delante de su familia.

La tercera tiene sesenta y dos y no fuma en el trabajo, ni delante de sus hijas ni delante de la estanquera porque es su vecina y no compra allí.

He hecho un cálculo a ojo, y me salen más o menos veinte amigas tan próximas como para sincerarse conmigo; de ellas, cinco (es decir, el 25%) no han fumado nunca; cuatro (el 20%) es fehaciente que lo dejaron años ha y nunca más; nueve (un escandaloso 40%) continuamos fumando a unas edades en las que ya nos da miedo y, por último, están las que más arriba os he contado y que suman un inquietante 15%.

Si me pongo a extrapolar, que no debo con una muestra tan pequeña y tan poco aleatoria, voy a llamar al Ministerio de Sanidad a decirles que menos lobos.

Y tampoco voy a hacer moralina. Quien no haya mentido en su casa o en la oficina por motivos menos serios, que tire la primera piedra.

...En cuanto a la que, además, le miente a sus hijas y a la estanquera, es una historia aparte.


viernes 28 de noviembre de 2008

REGALOS DE CUMPLEAÑOS

Un enooooooorme centro de flores que me llegó a la oficina (primera vez en mi vida) y nos dejó mudos a todos.
Una pulsera de plata y ámbar.
Unos pendientes de plata con piedras moradas.
Una palestina marrón y negra.
Una bufanda morada, de las de toda la vida.
"El lado oscuro del amor", de Rafik Schami.
Dos tarros de miel grandísimos.
Un collar italiano con piedras moradas.
Una bata de terciopelo negro con una tira de florecitas de colores alrededor y talle imperio.
Una tetera blanca y negra con bol y filtro de metal incluídos.
Un bolso café con leche, grande y ligero.
Una bufanda blanca que casi me llega a los pies.
Una colección de DVDs con las pelis que me impresionaron de pequeña.

(No está mal, ¿verdad? Incluso algunos ni siquiera me los merezco)