miércoles, 29 de junio de 2011

ESTÚPIDO AGOBIO

No tengo ganas de escribir, pero al mismo tiempo me apetece dar señales de vida.
Estoy en casa, con dolor de barriga y diarrea (sí, ¿qué pasa?, soy humana) producto, creo yo, del hartazgo de cerezas de estos días. Y del calor.
En una semana me marcho a Varsovia. Me aterra no estar en perfectas condiciones durante el viaje: las digestiones, el dolor de espalda, el cansancio... Ansiedad anticipatoria, que le llaman: dejé mi penúltimo destino porque no tenía más remedio que ir a América Latina cuatro o cinco veces al año, y no soportaba los preparativos. Neurótica que es una.
Es la historia de mi vida: he dejado de hacer montones de cosas por puro miedo y, sin embargo, cuando hago recapitulación y comparo, me doy cuenta de que he llegado mucho más lejos de lo previsible, dada mi extracción social, mi debilidad física, mi sexo, mi inseguridad, mi ideología...
No es que haya coronado ningún ocho mil pero, mira: nadie hubiera dado dos duros por mí a los catorce años y al menos he sobrevivido sin haber doblado el espinazo.
Quien no se consuela es porque no quiere...

miércoles, 22 de junio de 2011

MÁS LECTURAS

He empezado a leer El hombre de los círculos azules, de Fred Vargas, de quien no tengo más referencias que la de la compañera de trabajo que me lo ha prestado: una extraña mujer recién llegada a la oficina, de mi edad, más o menos, pero con aspecto de matrona y la dentadura estropeada, muy amable y necesitada de establecer relaciones, y como yo pego hebra en cuanto se me da pie...

Me voy el puente (mañana es fiesta en la Comunidad de Madrid) a recoger cerezas a un pueblo perdido en la Guadalajara que linda con Zaragoza; no tendré internet hasta que vuelva, así que no sabréis si la novela me ha gustado hasta el lunes, por lo menos.

(Entremedias estoy leyendo Reacciona, y sólo por la aportación de Federico Mayor Zaragoza merece la pena hacerse con el panfleto. Ya os contaré, también).

Feliz solsticio de verano.

viernes, 17 de junio de 2011

EL DOMINGO, DE MARCHA

El 15M no es una pompa de jabón, sino un buen puñado de semillas lanzadas en terreno abonado: paciencia, un poquito de riego y constancia para ir arrancando las malas hierbas que estropeen el sembrado.

La violencia contra los legítimos continuará, probablemente, y no sólo por parte de la policía: hay violentos relamiéndose de gusto y participando en las salidas de madre, seguro. Hay quienes no podrán contenerse en un acceso de ira puntual...

Con eso tendrán que bregar, lo mismo que contra politicastros y banqueros y periodistas de mal vivir, y no por ello hay motivo para el llanto ni el crujir de dientes ni nos tenemos que echar ceniza por encima de nuestras cabezas. La denuncia, el aislamiento y ( quizá, me parece, pero quién soy yo) una buena organización...

En cualquier caso, como los chicos no son tontos, de lo de Barcelona sacarán algo en limpio y continuarán dando la murga a quien se la tengan que dar. Nosotros (los viejunos) les hemos enseñado muy poquito y tienen que aprender por su cuenta, pero se merecen nuestro apoyo.

Aquí tenéis las razones por las que me siento obligada a ir a la marcha del día 19:

http://www.20minutos.es/noticia/1082737/0/pacto-euro/19J/claves



jueves, 16 de junio de 2011

LAS EXCUSAS DEL SISTEMA

¿Quién no sabía que en el movimiento 15M había infiltrados, tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, e incluso de la policía, probablemente?
Ahora, a deslegitimar a todos los que están exigiendo pacíficamente una Democracia Real Ya.
Demasiado fácil. Los bienpensantes de derechas e izquierdas (?) lo tienen demasiado fácil: basta con generalizar, tachar de antidemócratas a todos los jóvenes que están participando en las movilizaciones y olvidarse de todo aquello que reivindican.
Aunque me da que los chicos no van a dejarse estigmatizar tan fácilmente, ni van a perder tantos apoyos como proclama la prensa de hoy, en referencia a lo ocurrido ayer a las puertas del Parlamento de Cataluña.
Nadie sabe cómo va a terminar esta Primavera, pero ya se ha producido en muchos jóvenes lo que en mis tiempos se llamaba "concienciación", justamente lo que les faltaba, porque motivos les sobran. Cómo encauzar la acción, cómo ser más efectivos, cómo atraer más apoyos, es algo que ya se están trabajando, aunque les queda mucho camino, quién lo duda.
Por mi parte, pienso ir a la marcha del día 19 en Madrid; claro está que no haré todo el recorrido a pie: demasiado a mis años, pero estaré en la plaza de Neptuno a hacer bulto.

domingo, 12 de junio de 2011

CAMILLERI

Con todo, nadie más divertido que Andrea Camilleri, ese octogenario admirador de Vazquez Montalbán (hasta el punto de que el personaje de su serie más famosa es el comisario Montalbano, un homenaje a nuestro compatriota).

Os recomiendo todas sus novelas: casi como por azar, los delitos que investiga ese policía siciliano terminan apuntando a la mafia, con un humor que los españoles disfrutamos como propio y que no teníamos ocasión de tener a mano desde la desaparición de ese catalán que escribía en castellano, culé hasta su muerte y amor platónico de ésta que lo es. (viví en Barcelona en un chalé frente al de MVM, y el estúpido orgullo y la inseguridad de los desclasados me impidió cruzar hasta su casa para llevarle -como hacen las americanas de pro- un pastel o un tarro de mermelada de naranja amarga ¡Si llego a estar ahora en la misma situación!...)

Camilleri dice que ya no va a escribir más novelas de Montalbano. Para nuestro placer, espero que se arrepienta y viva muchos años sin abandonar a su personaje más corrosivo.

sábado, 11 de junio de 2011

AUTORES

Después de Milenium me metí con Asa Larsson, y con Camilla Ladberg, y con Henning Mankel. Ahora estoy con Mari Jungsted (aunque ésta escribe más bien novela policíaca) y entre medias he leído a Sofi Oksanen (Purga) y a Hanif Kuresi, del que pienso repetir.
De los suecos, la que más me está gustando es Camilla Ladberg.
(Y, como no soy crítica de libros, aquí lo dejo).

lunes, 6 de junio de 2011

AHORA VA DE MIS LECTURAS PREFERIDAS.

Estoy aprendiendo a informaros de los blogs que sigo. En los próximos días iré añadiendo a la lista aquellos a los que permanezco fiel desde hace años y algunos que he encontrado (o reencontrado) recientemente.
Son variopintos, como supongo que serán los que leéis vosotros.
También pienso contaros los libros que estoy leyendo (o devorando, porque soy una lectora glotona).
Recordad que esto es un diario: el diario de una sesentona cuya pasión por expresarse supera a su talento.

sábado, 4 de junio de 2011

SUSTO

Que si estás estupenda para tu edad, que si no representas los años que tienes... ¡Qué coño! La edad es la edad, y ayer tuve una subida de tensión tamaño king size.
Me asusté. Porque lo noto: noto cuándo me sube la presión arterial porque, o bien se me ponen chiribitas en los ojos, o bien me sobreviene un mareo raro, como de que me voy, pero no, y me entran ganas de tumbarme en el primer sofá que se me ponga a tiro, estoy de un humor desganado, necesito que me hagan caso, me mimen y me den un caldito, todo eso sin darme cuenta hasta después, cuando ya sé lo que tengo y me han metido un lexatin o un valium y no sé qué más para el cuerpo.
Fumo. No bebo, pero fumo mucho. Y últimamente hago poco ejercicio, incluida la práctica del sexo que - por circunstancias de la vida, en este caso el trabajo y el lugar de residencia de mi amigo - se ha visto reducido a una tarde a la semana.
Así que tengo que andar y controlar los cigarrillos. Comer con menos sal aún. Controles médicos para decidir si ha sido algo puntual o deben aumentar la dichosa medicación (que tomo desde que la menopausia me trajo como única secuela una tensión por encima de lo aconsejable) y tranquilidad, mucha tranquilidad: qué aburrimiento.