martes, 29 de abril de 2008

PUENTE DE MAYO

Hace cinco siglos quise nacer en Florencia, pero me distraje con tanto jaleo de ciudades-estado y perdí el camino. Recalé en España, y aquí he estado reencarnándome hasta hoy.

Nunca fui. Estuve cerca, pero no pudo ser.

Mañana, por fin, salgo para allá. Llevo todo: una guía, las entradas para la Galeria dei Uffizi y para la Academia, un manual de italiano para viajeros y un miedo horrible, sobre todo a los turistas como yo, que uniformamos cualquier lugar.

Vuelvo el día cinco (supongo). No creo que os cuente nada, al menos de momento, porque me cuesta mucho trabajo traducir en palabras las cosas que voy viviendo: soy de digestiones lentas.

Sed felices.

martes, 22 de abril de 2008

RUTINAS

Él está en el estudio, ante la pantalla del ordenador, como siempre a esa hora.

Ella, como cada día, prepara la cena en la cocina; hoy toca ensalada. Abre el frigorífico, saca los tomates y la mozarella, busca el orégano entre las especias y arregla una salsa con aceite de oliva hojiblanca y vinagre de Módena.

Escoge un cuchillo del cajón de los cubiertos; comienza a cortar las hortalizas en finas rodajas que va colocando sobre una fuente cuadrada de porcelana blanquísima.

Cuando le llega el turno al queso, medita durante unos instantes, abre el grifo, se lava las manos y va hacia el comedor. Busca un paquete de cigarrillos y el móvil, se pone la gabardina, se cuelga el bolso al hombro y se va de la casa sin hacer ruido, para no molestar a su marido.

Nunca más.

miércoles, 16 de abril de 2008

AMOR

Entonces, ella le dijo:

- Sólo deseo que nunca tengas que demostrarme lo mucho que me quieres.

miércoles, 9 de abril de 2008

EMIGRANTE

Era joven, extranjera y sin papeles.

Había estudiado Veterinaria en su país, pero ni siquiera podía pagar el alquiler con lo que ganaba.

Aquí estaba, y venía decidida a todo. Le llegaron algunas propuestas que nada tenían que ver con su profesión, dudó, hizo números, consultó con su orgullo, sopesó los pros y los contras...

Cinco años alquilando su cuerpo y podría comprarse una casa en su país donde instalar su propia clínica.

Finalmente, se decidió: se puso a trabajar de criada por horas.


Actualización: Una casa en su país, claro.

sábado, 5 de abril de 2008

LA OTRA

A veces se encuentra consigo misma en el cuarto de estar y le da miedo. Entonces llama por teléfono a su hermana o a cualquier amiga y sale de casa sin preocuparse del maquillaje o de ponerse unos pendientes.

Pasa la tarde charlando de hijos o de enfermedades o de todo un poco, y regresa una hora prudente: su marido ya ha llegado, y la música que sale del cuarto de los chicos indica que, al menos uno de ellos, también.

Entra en la cocina y se dispone a hacer la cena.

Un día más ha conseguido evitarse: aborrece a esa estúpida que no pierde ocasión de interrogarle sobre asuntos que no le importan.