Reproduzco aquí un texto que he leído en la página de facebook del Colectivo Red Verde, porque expresa mi opinión mejor de lo que yo pudiera hacer. Por supuesto, cuento con el permiso del autor:
"El Colectivo Red Verde se formó en el año 2003 durante el proceso de
construcción de una alternativa ecosocialista para el conjunto del
estado, similar a lo que representa Iniciativa Verdes (ICV) en
Catalunya. Desde entonces el Colectivo ha ido manifestando su opinión (y
sus preocupaciones) en distintos momentos, manteniéndose como grupo de
debate y reflexión.
La militancia es relajada, no hay
portavoces ni estructura, algunos de sus miembros militan en partidos
políticos locales o estatales, y los más han mantenido cierto
distanciamiento crítico pero colaborador con las distintas
organizaciones de izquierda. El Colectivo permanece unido más que por
la homogeneidad de opinión –la discrepancia es sana y fundamental para
el pensamiento- por el compromiso con la reconstrucción de una izquierda
no atomizada e ensimismada.
Algunos de los miembros
participan activamente en los foros públicos o publicaciones con su
propia voz. Últimamente el colectivo dio todo su apoyo a la candidatura
de Gaspar Llamazares en Asturias y mostró su optimismo ante la
iniciativa/manifiesto Una ilusión compartida.
Ante el proceso de
configuración de Izquierda Abierta como partido político, el Colectivo
Red Verde no puede dejar de manifestar su simpatía y su disposición a
colaborar colectivamente y con la afiliación personal de algunos de sus
miembros. Las razones que nos motivan son:
1) Compartimos la
visión y preocupación por la división y dispersión de los colectivos a
la izquierda del PSOE, y creemos que la convergencia parcial,
coyuntural o por intereses electorales no es suficiente. Un peligro
adicional es que movimientos tan saludables como el 15M caigan o en el
apoliticismo o en construir su propia alternativa, aumentando la
confusión. Los momentos que vivimos de agresión capitalista contra las
conquistas sociales son de tal magnitud que no valen refugios cómodos ni
arrogancias, sino esfuerzos de unidad sobre bases superadoras. Creemos
que Izquierda Abierta representa ese espíritu de unidad, de tender
puentes, manteniéndose básicamente dentro de IU pero con los brazos
extendidos hacía fuera, con el objetivo del Frente Amplio. Hay mucha
vida fuera de IU.
2) Consideramos que la posibilidad de estar
y no estar en IU es significativa, además de coherente con su adjetivo
de Abierta y con el objetivo anterior. En estos momentos, cuando IU
abandona o margina su proceso de apertura por verse con grupo
parlamentario y “buenas” expectativas, es más necesario que nunca tener
presente que el Bloque “exitoso” de IU apenas recuperó para la izquierda
la quinta parte de los ciudadanos desencantados con las medidas del
último gobierno del PSOE. Para muchos ciudadanos de izquierda, lo que
se mueve a la izquierda del PSOE no tiene credibilidad, recuperar la
confianza es imprescindible para mantener la esperanza.
3)
Entendemos que Izquierda Abierta representa la cultura de la pluralidad,
no como mal necesario, sino como base del pensamiento crítico. Frente a
la descalificación del discrepante, de su pensamiento y de su persona,
de tan dolorosos recuerdos en la peor tradición de la izquierda
revolucionaria dogmática. Izquierda Abierta muestra con su estilo que la
acción transformadora requiere también que el pensamiento sea abierto.
El discrepante debe dejar de ser reconocido como un futuro traidor para
ser un colaborador imprescindible.
4) Pensamos que un
proyecto también queda definido por la credibilidad de las personas que
lo integran. El trabajo de Gaspar Llamazares y sus colaboradores en la
pasada legislatura quedarán como muestra de un saber representar y estar
de difícil parangón.
5) Nos preocupa que se simplifique lo que
representa social y políticamente el PSOE como partido que recoge
mayoritariamente el voto de izquierda. La voz no puede temblar cuando se
crítica cierto entreguismo del PSOE a las políticas económicas
neoliberales, pero, a su vez, una acción consecuente de izquierdas debe
facilitar que las voces internas de desacuerdo puedan defender una
alternativa diferente. Objetivamente la estrechez de miras de su
izquierda sirve de coartada a la parte más conservadora del PSOE. La
diferente actitud de IU en las tres comunidades donde su voto es
decisivo muestran falta de cohesión aunque se presente
-irónicamente-como pluralismo democrático.
Ángel Requena
sábado, 29 de septiembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
INFORMACIÓN PARTICIPATIVA
Si queréis echar un vistazo a noticias interesantes, sin necesidad de recorrer todos los periódicos, os aconsejo esta página, que incluye vídeos y fotografías de otros medios, y además podéis votarlas y subir aquellas que os parezcan importantes: http://www.meneame.net/
jueves, 20 de septiembre de 2012
NACE IZQUIERDA ABIERTA
Os dejo este enlace... A mí me parece interesantísimo:
http://www.nuevatribuna.es/articulo/espana/el-nuevo-partido-de-llamazares-busca-ser-enlace-de-toda-la-izquierda-desafecta/20120920164141081329.html
martes, 18 de septiembre de 2012
miércoles, 5 de septiembre de 2012
PARÁLISIS CIUDADANA
Quizá la sufrida clase media de mi generación debería hacer autocrítica, y no precisamente por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, como nos machacan una y otra vez nuestros egregios representantes políticos y mediáticos de la derecha: hemos pagado nuestros impuestos, como norma general no hemos robado, la mayoría hemos pagado religiosamente nuestras hipotecas, hemos procurado adaptarnos a nuestro presupuesto y hemos ido a votar obedientemente cada cuatro años a quien mejor nos parecía.
Pero... Nos hemos reducido a eso: hemos dejado que el poder decidiera por nosotros, no nos hemos preocupado de todo lo que no estuviera más allá de nuestras narices, no hemos indagado qué se hacía con los tributos que nos han exigido, no nos hemos preguntado si, en un mundo lleno de desigualdades, era ético apoyar una economía de consumo en los países más privilegiados mientras en otros el hambre era - y es - endémica. No hemos querido saber.
Hemos enseñado a nuestros hijos que ganar dinero era lo más importante, que la política cosa de los políticos, que la economía un territorio para especialistas, la cultura cuestión de gustos, la televisión el púlpito de nuestra época, los sistemas Sanitario y Educativo algo que se nos daba por añadidura, y el futuro una versión mejorada del presente, en virtud de una ley no escrita pero implícita en todas nuestras decisiones.
¿Los ricos? Algo inevitable. ¿Los pobres? jugarretas del destino. ¿La corrupción?... Lógica. ¿Los privilegios de ciertas castas? Siempre ha sido así. ¿La Iglesia? Bueno... ¡Con no hacer caso a lo que dicen los curas! ¿Las guerras? Eso ya no puede pasar aquí. ¿El consumismo? Sólo me gasto lo mío, y me lo gasto en lo que me da la gana... ¿Los abusos de poder, la prevaricación, el chalaneo entre los partidos gobernantes?... Yo soy apolítico...
Ahora resulta que nos están quitando lo que tanto nos ha costado conseguir (a veces me da risa escuchar esta frase a según quién), todos los políticos son iguales (pero han votado religiosamente sin leer los programas ni se han preocupado de enterarse acerca de su cumplimiento), y la que nos está cayendo (en boca de personas que sólo les importa lo que les afecta a ellos personalmente, y que de momento se están salvando de la quema).
Es posible que nos viniera bien mirarnos al espejo y preguntarnos ¿qué estoy haciendo yo para que las cosas cambien?, porque la sensación que tengo, si miro a mi alrededor, es que hay una gran mayoría que no se considera concernida, y con ello está remando a favor de la corriente que nos lleva directamente al precipicio.
Pero... Nos hemos reducido a eso: hemos dejado que el poder decidiera por nosotros, no nos hemos preocupado de todo lo que no estuviera más allá de nuestras narices, no hemos indagado qué se hacía con los tributos que nos han exigido, no nos hemos preguntado si, en un mundo lleno de desigualdades, era ético apoyar una economía de consumo en los países más privilegiados mientras en otros el hambre era - y es - endémica. No hemos querido saber.
Hemos enseñado a nuestros hijos que ganar dinero era lo más importante, que la política cosa de los políticos, que la economía un territorio para especialistas, la cultura cuestión de gustos, la televisión el púlpito de nuestra época, los sistemas Sanitario y Educativo algo que se nos daba por añadidura, y el futuro una versión mejorada del presente, en virtud de una ley no escrita pero implícita en todas nuestras decisiones.
¿Los ricos? Algo inevitable. ¿Los pobres? jugarretas del destino. ¿La corrupción?... Lógica. ¿Los privilegios de ciertas castas? Siempre ha sido así. ¿La Iglesia? Bueno... ¡Con no hacer caso a lo que dicen los curas! ¿Las guerras? Eso ya no puede pasar aquí. ¿El consumismo? Sólo me gasto lo mío, y me lo gasto en lo que me da la gana... ¿Los abusos de poder, la prevaricación, el chalaneo entre los partidos gobernantes?... Yo soy apolítico...
Ahora resulta que nos están quitando lo que tanto nos ha costado conseguir (a veces me da risa escuchar esta frase a según quién), todos los políticos son iguales (pero han votado religiosamente sin leer los programas ni se han preocupado de enterarse acerca de su cumplimiento), y la que nos está cayendo (en boca de personas que sólo les importa lo que les afecta a ellos personalmente, y que de momento se están salvando de la quema).
Es posible que nos viniera bien mirarnos al espejo y preguntarnos ¿qué estoy haciendo yo para que las cosas cambien?, porque la sensación que tengo, si miro a mi alrededor, es que hay una gran mayoría que no se considera concernida, y con ello está remando a favor de la corriente que nos lleva directamente al precipicio.
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