Ojalá supiera lo que significa el párrafo anterior. Lo he escrito del tirón y como si echara una vomitona.
Ya me gustaría comprender sin juzgar, tener un poco de misericordia, saber cuáles son mis asuntos, qué es lo que no me he atrevido a hacer hasta ahora y por qué estoy tan rayada conmigo misma.
Bien pensado, esto puede ser la crisis de la prejubilación: no se cumplen sesenta y cuatro añitos sin pisar el freno algo más de lo que el físico te impone, o sea en la cosa ética y de los planteamientos vitales y del quien soy yo y qué puedo hacer en adelante.
La idea es que si no siento que estoy haciendo algo para que este mundo funcione una cienmilmillonésima de micra mejor es que sólo me queda esperar la muerte, y es aterrador pensar que tengo una cierta probabilidad - ya que últimamente los médicos han diagnosticado que no tengo cáncer de garganta, ni de tiroides, ni de colon, y que mis análisis vuelven a estar razonablemente bien - tengo una cierta probabilidad, digo, de pasar incluso veinte años pensando en que cómo tengo que cuidarme para ser como las viejas danesas, rebosantes de salud hasta que se mueren.
Me asusta pensar en mí como alguien ocupado todo el día con su régimen, sus pastillas, su tasa de colesterol, su presión sanguínea, los cigarrillos que se fuma, su insomnio, su mala memoria, su hora de caminata diaria, su pensión, su médico de familia, y no servir más que para cuidar a sus nietos cuando enfermen o los papás quieran dar un paseo.
Algo tendré que hacer conmigo misma, si es que aún estoy a tiempo, porque últimamente me da perezón hasta leer el periódico.
Por lo tanto, y visto lo visto, es decir, teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto:
Se convoca concurso de proyectos de vida para después de la jubilación.
Yo también participo.
Podéis autoproclamaros miembros del jurado todos cuantos paséis por aquí.
El premio es el propio juego, oyes.
Podéis autoproclamaros miembros del jurado todos cuantos paséis por aquí.
El premio es el propio juego, oyes.
11 comentarios:
Hola, querida. Yo tengo mi proyecto, personal e intransferible como el deneí. No sé si te servirá. Quiero vivir en un lugar tranquilo, con vistas al océano, y dedicarme a la política. Hay más detalles, pero no caben en este recuadrito. Te envío mis mejores deseos.
Hola Humo. Antetodo, cuídate del estilo de vida danés: dice el diario que casi todas las viejas danesas que se mueren, ¡estaban sanas!
Eso, mientras elucubro un proyecto para participar en el concurso.
Si ahora empieza la juerga. Eres joven y... cobrarás por no hacer nada. A los nietos, de momento, que les den, que tú tienes que aprovechar el tiempo de ocio que te mermó el curro diario. Y... luego de tus ocho horas de disfrutar del asueto... ya verás si quieres que te los dejen un ratín.
Proyecto de vida:
Capítulo Uno: Hoy es el mejor día de tu vida, solo superable por el que va a llegar mañana.
Capítulo Dos: Cuando no llegue mañana, no tendrás que preocuparte. Vuelve al Capítulo Uno.
Capítulos Restantes: Carecen de importancia. La vida te irá envolviendo. Déjate llevar por las cosas simples, sencillas. Deja que te quieran y quiere razonablemente. Hay muchas cosas (si cosas) a las que querer (incluso seres humanos, aunque cuesten más)
64 solo es un número, solo un número. Son solo una acumulación de experiencias exprimibles (ex-ex) luego hazlo.
Bueno, otro día escribo más, pero ahora estoy atareado con el ex-ex.
Besos.
___
<·>
El macramé es un clásico, aunque particularmente sugiero la promiscuidad con otros jubilados, a mi vecino le da buen resultado, está exultante.
Toda la vida está llena de etapas que cubrir. Cuando yo llegue a esa creo que me gustaría más que nada viajar y conocer sitios nuevos. Ya habrá tiempo de apoltronarse en el sofá y ver la vida pasar.
Nos vemos
Esto de hacer cosas o dejar de hacerlas es tan personal.
Y además depende del momento.
Jamás se me ocurriría proyectar mi jubilación con tanto tiempo de anticipo.
¡Pero si nisiquiera sé lo que voy a hacer este fin de semana!
Creo que, como siempre, simplemente voy a dejarme llevar.
Si para entonces hay que cortarse con el azúcar y las grasas, se hará un intento. Si se me plantea un viaje de vez en cuando (Inserso o no) ya se verá si hay ganas o pesetillas.
Bah, que no se me ocurre nada y me agobia pensar en ello.
Puedes empezar por hacer las cosas que se te quedaron en el tintero...
Yo propongo inmolarse a la entrada de una compañia de teléfonos, pero solo cuando la cosa no tenga remedio. NO se precupe. Sólo se llevará por medio contestadores automáticos.
Mientras tanto. A reirse y a comer gambas y a pensar que el mundo es una mierda en medio del abrayo de un bun chulazo.
Dichosas parpados a medio cerrar
Yo agarraría a un vago joven y prometedor (yo, por ejemplo único) y le patrocinaría la carrera de vagancia con cargo a los emolumentos y rentas acumulados en esos sesenta y cuatro años tuyos.
Es un superplán, ¿o no?
Humo,
no te rompes el coco con todo eso... a la mierda!
besos
Publicar un comentario