lunes, 19 de octubre de 2009

¡MALDICIÓN!

Quizá me muera sin ir a Roma.

Esta vez ha sido por culpa de una bronquitis que me ha dejado una tos asesina y una cara de tonta de las que tardaré semanas en desprenderme.

Allí hizo frío. Llovió. Me lo han contado por teléfono mis amigas y lo he visto por Internet. Hoy me harán el relato completo del viaje; lo harán por separado, porque - según me han permitido adivinar algunas de sus insinuaciones - no todo ha debido ser buen rollito y puritita diversión. Como en cualquier periplo colectivo, por otra parte.

Para consolarme, he decidido que cuatro días son pocos, y que la excursión debe completarse con una visita a Pompeya y Herculano. Quizá vaya sola, para darme el gustazo de pasear por los museos vaticanos el tiempo que considere conveniente, romperme la nuca admirando con parsimonia la Capilla Sixtina, tirarme una mañana entera en el Foro, ir a Villa Borghese porque sí o pararme ante la Pietá hasta que me sature de perfección.

El callejeo lo doy por descontado, y confieso que casi prefiero redescubrir la Roma cinematográfica en solitario.

Vamos: que estoy bien jodida, rabiosa, frustrada, cabreada y muerta de envidia, pero no es la primera vez que me siento así, y siempre me las he arreglado para superarlo; supongo que cuando acabe con los antibióticos, el broncodilatador, los analgésicos y la acetilcisteína ya estaré en otra.

Así es la vida, queridos míos.

8 comentarios:

Dr.Mikel dijo...

Intenta ser positiva, no hay mal que por bien no venga.
Seguro que descubres algo que en compañia no lo hubieses hecho.
Ahhh de momento calorcito de pecho ajeno y ya sabes un catarrado bien cuidado 7 dias y sin cuidar una semana.

Markesa Merteuil dijo...

Callejear en solitario resulta en ocasiones realmente delicioso... Y puede derivar en un sinfín de anécdotas. Creo que tendrás que ir sola, para contarnos... ;)

Zeltia dijo...

qué putada!
el consuelo es que se pasa, y que roma va a seguir áhí

buena idea lo de viajar sola.
yo si no fuera tan cagada de miedo,
viajaría sola ´casi siempre:
me fastidia tener que ir a un ritmo continuamente marcado por otras personas: cada uno tiene sus preferencias, su tiempo para saborearlas...
a veces es necesaria la soledad para mirar lo que está delante de las narices.

que te mejores y no dejes de soñar con ir!

Joseph Cartaphilus dijo...

Hola guapa

Se que no es la solución, pero mata a un taxista. No tiene nada que ver, pero ayuda.

Roma es eterna o eso dicen asi que alli siempre va a estar.

Uno de los momentos más luminosos de mi vida transcurrió andando por mi mismo entre el Castel de San Angelo y el Hotel Nazionale, con mención honorífica para la pausa de la Piazza de Popolo. Por eso se que usted lo hará. Porque hay cosas que suceden aunque se resistan.

Noemí Pastor dijo...

Viajar sola es marrraviyooooozo. Yo probé una vez un poco a regañadientes y me enganché.

Paz Zeltia dijo...

(ya estás mejorcita?)

Eleuterio Gálvez, el cónsul temerario dijo...

Tus aflicciones son parte de una elaboradísima defensa de Berlusconi, sabedor de que tu presencia allá podría terminar por inclinar la balanza en su contra (el tipo sabe). Ya ves, la guerra bacteriológica le viene bien al capo.
Esperando que te mejores y/o que se vaya el aludido, lo que suceda antes,
me despido.

molano dijo...

Hola, hola, qué grata sorpresa tu blog. Siento presentarme en este trágico momento casi romano.
Estos viajes que se hacen desear, cuando llegan, son los mejores. Me pasó con el Nilo (3 intentos frustrados)
Viajar solo es otro rollo que yo adoro. Te enrollas mas con el autóctono, te metes en mas líos. Mejórate y empieza a prepararlo.