viernes 13 de enero de 2012

GOTERAS

Hoy hace dos meses que estoy con una lumbalgia feroz: sirva de explicación (que no disculpa, ojo) sobre por qué mis entradas se dilatan cada vez más.

No puedo estar sentada, ni de pie, ni andando... Así que paso los días tumbada en el sofá, leyendo, viendo programas de política o pelis buenas (que las hay, aunque no todos los días) en la tv, y jugueteando con la tableta que me ha regalado mi hijo estas Navidades, con la cual entro en facebook, leo los periódicos, visito algún blog que otro... Hablo por teléfono con los amigos/as, con mi hijo y mis hermanas, me doy baños calientes con sales minerales, de vez en cuando viene algún alma misericordiosa a pasar un rato conmigo...

No obstante, dentro de casa manejo el dolor con cierta soltura, y hasta ahora prefiero continuar viviendo sola, en contra del parecer de mi hermana mayor, que querría que me mudase a su casa mientras estoy así. Soy vieja y maniática.

La Seguridad Social española es excelente, pero en Madrid las listas de espera son eternas: tengo cita con el especialista ¡¡para el 14 de febrero!! El lunes haré un escrito a la oficina de atención al paciente, por si con mis alegaciones consigo que me adelanten un par de semanas la visita (siempre hay bajas y me podrían encajar en algún hueco).

He ido a una renombrada fisioterapeuta. He hecho diez días de rehabilitación. He acudido a un osteópata de confianza. El médico de familia me ha cambiado la medicación.

Nada.

Al menos sé que no es una hernia discal.

1 comentarios:

Markesa Merteuil dijo...

Yo no me aventuraría a decir que es excelente hasta que logren que te repongas con prontitud. Que luego se confían ante el halago y ahí te tienen esperando a San Valentín. Recupérate prontito. :-)