miércoles, 10 de octubre de 2012
YO CONFIESO
Soy agnóstica. Obviamente, eso significa que no creo en un Más Allá en el que los canallas vayan a ser castigados y las personas decentes premiadas.
A veces me consuela, ya que tampoco creo en el pecado - y menos aún en el de pensamiento - poder desear rabiosamente la desaparición de algunos personajes sin miedo al fuego eterno...
No, que nadie se eche a temblar: no fantaseo asesinatos, ni atentados terroristas, ni siquiera accidentes de tráfico imprevistos o enfermedades lentas y dolorosas... Me limito a imaginar un ¡plof!, como el de las pompas de jabón, y ya está: un sinvergüenza menos en el mundo...
La realidad y la Ética insisten, sin embargo, en que es necesario compartir el mundo con ellos.
Moriremos todos, pero ellos se lo habrán pasado mucho mejor, y a eso sí que no me resigno: por eso persisto en trabajar por unas reglas del juego que no nos dejen en sus manos.
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1 comentario:
Según dicen los que saben de karma, lo que hagan de malo los sátrapas se les devuelve, tarde o temprano, querámoslo o no, seamos o no espectadores. Los hinduistas ven esto con menos pasión que nosotros: le llaman simplemente "relación causa-efecto".
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