De seda, cuando viene deslizándose por la espalda y alcanza la pelvis en ondas que acarician lo más profundo de mi coño hasta que se rinde al placer.
De mandarina, cuando me calientas la vulva al sol de tus manos y me crece entre las piernas un hermoso fruto y suelto jugos que bebes golosamente.
De cueva submarina, cuando me hundes en un espacio en el que sólo respiro gozo durante un tiempo indefinido y me dejaría morir antes de volver a la superficie.
De cachorro maleducado, cuando me olvido hasta de ti para trotar montada en tu polla.
De vagabunda, cuando inicio una andadura por tu cuerpo sin otro punto de referencia que la orografía de ese orgasmo.
Locos - los más - cuando ni tú ni yo controlamos su llegada, cuánto tiempo se quedarán, cuándo parecerá que se van para volver, cuándo acabarán, y si se irán despacio y como silbando alguna canción o se desvanecerán rápidamente sin ninguna consideración hacia nosotros.
Los hay insonoros, delirantes, coquetos, fieros, trascendentales, de urgencia, dulces, agotadores...
...Ponle tú el nombre a ése que tenemos juntos.
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8 comentarios:
Pues sí. Hay una variedad enorme, y tenemos una larga vida para escoger entre ellos.
Sí una larga vida, pero eso si las pilas duran.
Uauuuuuuuuuuu.
Muy bueno niña. plas plas, me gustó.
Hay tantos.....
Necesito una ducha
ainsssssss
yo no digo nahhh jajajaja
;)
Sí, muchos ahí, pero con tu ritmo te quedarás sin nombres antes de que termine el año.
Cada vez es la primera vez, cada uno borra los recuerdos del anterior, nunca nos saciamos...
¡eres insuperable humo!
un besito
Es lo más científico que he leído nunca sobre el asunto. Enhorabuena, doctora.
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