La foto del Palacio de Cultura la hizo mi hijo. Me parece fantástica, que conste.
También me parece que la fotografía es un arte que nos permite ver, cambiar, imaginar, falsear, mejorar... la realidad, y comunicar a otros nuestra experiencia.
Como cualquier otro arte, por lo demás.
Ese atardecer era lo que veis en la fotografía, pero el Palacio continúa pareciéndome una mole, y no tengo otro modo de comunicarlo que la escritura.
Soy parcial, claro, pero, entre unos y otros...
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7 comentarios:
Pues sí, es una mole pesadísima ¡como si la cultura se mereciera eso!
Pero hay gustos para todo, siempre quedarán cuatro gatos, o cuatro millones a quienes la mole les encante ...allá cada cual
La fotografía (que me encanta) a mí me transmite lo grandioso de la naturaleza, su belleza, en contraposición con la ostentosidad y la fealdad de esa construcción.
Puede uno imaginar que en otro tiempo acceder a los pisos superiores, qué digo, a la planta baja del edificio, habrá costado la exhibición de algún carnet oficial. Sin embargo, si me dicen que actualmente el acceso -de visitantes, expositores y creadores- es libre, convendría en que Polonia se ganó su parte en la caída del muro.
Ahora, si este Palacio sólo alberga oficinas administrativas, creo que me podré un poquitín parcial...
Oye Humo, y a propósito de parcialidades y aclaraciones: no escapará a tu esclarecido entendimiento que aquí nos tienes esperando tus crónicas warszawanas, dicho con toda parcialidad.
Un beso.
La foto es preciosa, soy aficionado desde hace años y ésta me ha encantado.
La foto es magnífica. Eso lo primero. Creo que es mágica.
Estoy de acuerdo contigo en que el arte es una forma de conocimiento. Este es uno de los temas que tengo apartado desde hace algún tiempo. Pero terminaré por meterle mano.
Repito, la fotografía transmite lo sublime, ES sublime
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