viernes, 19 de marzo de 2010

EMPATÍA, ESA PALABRA CLAVE

Lo he leído mientras desayunaba hoy, fiesta de San José, día del padre, de las fallas en Valencia y de un Madrid tranquilo porque la mitad de su población se ha largado a otro sitio a pasar el puente.
Os lo recomiendo: inspira optimismo, que buena falta nos hace

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2 comentarios:

Markesa Merteuil dijo...

Menos mal que tenemos de vez en cuando el desamor para olvidarnos de la crisis y pensar que, por un ratito, el mundo se nos desmorona. :D

Eleuterio Gálvez, el cónsul temerario dijo...

Quizá lo que no sea posible es reconstruir la economía, porque hay quien dice que el crecimiento infinito de ésta es insustentable.
Humberto Maturana, a quien no puedo citar de memoria por insuficiencia neuronal, propone un cambio radical con bases biológicas, a partir del cual se reemplaza todo el andamiaje construido alrededor de la competencia, para sustituirlo por la colaboración. Esto traería prosperidad -medida no sólo en plata, claro está- y aunque no llega a demostrarlo, lanza una inquitante pregunta: ¿cuánta energía se pierde, medida en dinero, cuando nos dedicamos a destruir el trabajo del competidor?
De modo que podríamos contentarnos con revitalizar la biósfera: consumir menos, viajar menos, contaminar menos.
Lo que siempre pasa, eso sí, es que la onda del "viaje menos" me a va agarrar, lo sé, justo justo cuando me apreste a hacer un viajecito; es que no habré considerado que por ahora "viaje menos" no significará otra cosa que pagar más por lo mismo.
Un beso.