jueves 20 de octubre de 2011

ALEGRÍA

Los españoles estamos de enhorabuena, y los vascos que no se sienten españoles también porque, a partir que ahora, la palabra sustituye a la violencia.

Los problemas no se han acabado, pero sí el miedo. Ahora ya están los del PP dando la turra: que si dónde están las armas, que si no han dicho que se disuelven (como si fueran una aspirina en agua, no te jode), que sí... Lo cierto es que se acabaron los escoltas, pobre Mayor Oreja y su - supuesta - empresa de seguridad privada.

Y no ha sido la derecha quien ha conseguido la paz.

Creo en la idea de una Federación Ibérica, como Saramago, aunque es difícil que mis ojos lo vean, pero sobre todo creo en la capacidad de las personas para entendernos sin recurrir a la fuerza.

2 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


· Así es, maja.
Y una Confederación Ibérica... como paso a una Confederación Mundial Solidaria.

· Salud·os

CR & LMA
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·

Tesa dijo...

Es una paz relativa, sobre todo irrespetuosa con los asesinados. Ojalá no haya más víctimas, nunca.
Pero ¿quién se fía de estas ratas?
No van a matar mientras sigan ganando terreno, que este año ha sido mucho.