sábado, 15 de octubre de 2011

SORPRESA

Para variar, la novela de una mallorquina de treinta y cuatro años que ha ganado el premio Josep Pla 2010: Egosurfing.

Al parecer, hay quien se dedica a buscar en la Red información sobre sí mismo, un entretenimiento que a mí no me parece tan baladí, y al que alude el título de la historia. Si yo no tuviera unos apellidos tan frecuentes me habría dado el punto más de una vez, pero me da perezón ponerme a escarbar entre los trescientos millones de artículos que probablemente aparecerían en google, suposición que se basa en el número de entradas que me he encontrado tecleando nombres menos corrientes: es sorprendente la cantidad de gente que puede tener el mismo nombre y apellidos, y la cantidad de idioteces que puedes ver reseñadas en Internet. En fin.

El libro me ha sorprendido en todos los aspectos: porque no es una historia al uso; porque retrata una Barcelona tan alejada de la que yo conocí en los años ochenta como pueda estarlo Marte (salvo la plaza Lesseps, que está igualita); porque, aunque la he leído en castellano y el original está escrito en catalán, no cabe duda de que esta niña tiene ya unos recursos lingüísticos que para sí quisieran muchos consagrados; porque también se sitúa en el planeta rojo respecto a las escribidoras del planeta Prisa y aledaños, virtud no desdeñable consistente en dejarse de trascendentalismos y moralina de izquierda "culta y civilizada" para contar una historia sin la mirada puesta en la posteridad...

No es una obra maestra, a ver si me explico, pero me han entrado ganas de seguirle la pista, porque creo que, si se pone, puede. Y me muero de ganas de tener una escritora española viva en mi top ten, qué puñetas.

Se me olvidaba: ella es Llucia Ramis.

1 comentario:

Markesa Merteuil dijo...

La tendremos en cuenta entonces. :-)