sábado, 5 de abril de 2008

LA OTRA

A veces se encuentra consigo misma en el cuarto de estar y le da miedo. Entonces llama por teléfono a su hermana o a cualquier amiga y sale de casa sin preocuparse del maquillaje o de ponerse unos pendientes.

Pasa la tarde charlando de hijos o de enfermedades o de todo un poco, y regresa una hora prudente: su marido ya ha llegado, y la música que sale del cuarto de los chicos indica que, al menos uno de ellos, también.

Entra en la cocina y se dispone a hacer la cena.

Un día más ha conseguido evitarse: aborrece a esa estúpida que no pierde ocasión de interrogarle sobre asuntos que no le importan.

28 comentarios:

Víctor M. Ganso dijo...

Nuestra cabeza que importante es.
Benjuí tienes razón en tu advertencia, si visitas a Carlitos verás como me quiere.
Que pases un feliz fin de semana.

Gavanido dijo...

Querida:
Me ha sorprendido usted y no me sorprende en absoluto. Si hubiera sabido quién era desde un principio, quizá habría sabido usted quién era yo. No se puede bajar a por tabaco sin avisar y reaparecer con semejante peluca como quien no quiere la cosa. ¿Le gusta Hitchcock? ¿Ha visto Vértigo? Yo le invito al cine, si usted quiere, siempre con honestas intenciones, pues un servidor hace lo imposible por mantenerse doncello.

Noemí Pastor dijo...

Mala señal, cuando una huye de su propia casa.

Carlitos Satan dijo...

Hmmm, razón tienes noemí pastor, pero peor señal es huir de si misma.

Muy bueno tu texto Tesa, la verdad es que esperaba más de mi para el primer comentario que te hago pero es que es la realidad.

Diego Flannery dijo...

La fragmentación está reclamando su terreno, y la respuesta de, miedo de si-misma, es muy mala señal. Seguramente, cuando descubra la necesidad de mayor autenticidad y de romper con las pautas disfuncionales estará en una habitación aislada o tan medicada que no se reconozca; y en ese momento...ya no se dará miedo.

Unknown dijo...

....a veces no queda sino evadirse....

Markesa Merteuil dijo...

Tal vez si comenzaras a responder a las preguntas, éstas cesasen...

(Te dejé una respuesta, por cierto. Es que precisamente eso es lo que buscaba: ambigüedad. Sólo una cosa: no se trata de una metáfora).

Nat dijo...

...Si es que a veces somos nuestro peor enemigo..
Un beso
Nat

Tesa dijo...

Chungo, esa "consigomisma" siempre ha de estar entre aquello que más se quiere.

A Carlitos Satán se le ha ido la olla, me temo, nos está confundiendo.
:(

Patricia dijo...

echo de menos a Humo... ella no huiría de si misma.

Carlitos Satan dijo...

Ay, que lio con autores y demás... en fin, el texto sigue siendo bueno.

Mr. TAS dijo...

estoy con npemi, mala señal!

Agatha Blue* dijo...

No veo demasiado mal aquello de desaparecer por un pequeño periodo de tiempo... a veces yo lo práctico incluso rodeada de gente... lo necesito para evadirme... Y espero no me juzguen jamás por ello, ya que consigue recargue las pilas y regrese como nueva.

De vez en cuando alejarse un poquito es, simplemente, tomar carrerilla.

Gracias por tu visita,

Agatha Blue*

Manu Espada dijo...

Me ha gustado este micro. A mí a veces me pasa lo mismo, no me aguanto. Besos.

Anónimo dijo...

Esa otra podría resultar en ministra de asuntos exteriores que "residen" en el lugar de Una.
Un abrazo.

Arcángel Mirón dijo...

Uff, hay mucha gente que busca rodearse de mundo para no tener que mirar los ojos que aparecen enel espejo.
Es terrible.

alfonso dijo...

No existe la evasión perfecta nada más que en el cine. En la realidad, nadie escapa de si mismo.

Chocolat Soul dijo...

Me ha llamado mucho la atencion lo de: Un dia mas ha conseguido evitarse... Me ha hecho plantearme millones de cosas...

Me ha encantado el texto.

caracol dijo...

qué pasa cuando quieres escapar y no tienes a quien ir? con quien distraerte? cuando no hay opción? es agotante.

...

Anónimo dijo...

Veo a la protagonista algo perdida, lo prefiere a encontrarse.
bessos

irene dijo...

Pura casualidad, eres la primera bloggera a la que accedo con mi "propio" Internet. Al principio, el desinterés, luego la indecisión, la duda, los problemas de ONOs y otros, telefónica... todo esto me ha hecho estar cinco meses -los que llevo con el blog- vagabundeando por ahí, en casa de amigos, en los Ciber, en el "curro"...
No sé a santo de qué te suelto a ti este rollo. Te tocó.

Nuestro Pepillo Grillo, a veces se pone muy pesado y muy impertinente.

Un abrazo

Fossil dijo...

Se trata de desconectar, darnos un respiro para tolerarnos mejor.. Que rico un KitKat! Un saludo ;P

Eleuterio Gálvez, el cónsul temerario dijo...

Sra. Benjuí:

Ciertamente Ud. tiene un comportamiento más decoroso que Humo, aunque sensiblemente más llano; la envidiaba Ud?
Hago votos porque ello no sea la causa de la desaparición de Humo. Quién sabe si Ud. se quedó con algunos de sus escritos y nos los dosifica para un deleitoso sufrir.

Alberto López Cordero dijo...

Todos nos evadimos de nosotros mismos en algunas ocasiones. A veces por buscar el otro yo, y otras obligados por las circunstancias, que si son como las del texto, mala cosa.

george dijo...

¿porque todos somos tan cerrados en nuestro egoïsmo y ademas vivimos juntos andando diferentes camino...
si te leo me entra un frio por la espalda y tengo ganas de gritar, de darme golpes en mi cabeza.

¡que mundo mas triste!

un beso para consolar

Nanny Ogg (Dolo Espinosa) dijo...

Hay gente incapaz de enfrentarse a sí misma, una lástima.

Besos

Dr.Mikel dijo...

La mayoria tenemos un imbecil o una imbecil en nuestra vida, que nos mira a traves del espejo cada mañana cuando nos levantamos y nos suele cuestionar asuntos propios de la esencia de nuestra vida, sobre todo mas relacionados con el tedio, la monotonia y la puta cotidianidad.
He estado echando un vistazo asi rapido a tu blog, y me gusta, volvere a verte y si se tercia te sacare a bailar.

Anónimo dijo...

El otro, el entrometido que llevamos dentro, bien metido entre ceja y ceja, ése que incomoda las preguntas cuando uno se queda a solas en el silencio abrumador y que en las malas rachas tiende a asomar los modales de nuestro peor enemigo, acusación y juez que se atreve con implacables veredictos para convertirse en verdugo de sí mismo, en el alacrán suicida que todos llevamos dentro (menos un montonazo de gente feliz y encantada consigo misma que escribe en los blog, vaya, que tampoco somos todos hojas del mismo árbol).

Una sensación más propia de cualquier otro día que de un sábado, digamos de un martes por la tarde, ¿o qué?