El síndrome de Stendhal es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte.
Tiene esta denominación por el famoso autor francés del siglo XIX Stendhal (seudónimo de Henri-Marie Beyle), quien dio una primera descripción detallada del fenómeno que experimentó en su visita en 1817 a la Basílica de Santa Cruz en Florencia, Italia, y que publicó en su libro Nápoles y Florencia: Un viaje de Milán a Reggio.
Aunque ha habido muchos casos de gente que sufría vértigos y desvanecimientos mientras visitaba el arte en Florencia, especialmente en la Galleria degli Uffizi desde el principio del siglo XIX en adelante, no fue descrito como un síndrome hasta 1979, cuando la psiquiatra italiana Graziella Magherini observó y describió más de 100 casos similares entre turistas y visitantes en Florencia, la cuna del Renacimiento, y escribió acerca de él.
El síndrome de Stendhal, más allá de su incidencia clínica como enfermedad psicosomática, se ha convertido en un referente de la reacción romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico.
28 comentarios:
No te gusto entonces Florencia? :(
No había sospechado que la solución contra la locura es la siesta
Pero bien pensado, tiene sentido
Dichosos descubrimientos
Este síndrome me recuerda al anuncio de..., creo que era de un coche. Bueno, está bien mirar las cosas desde la distancia, a mí también me suele pasar, creo que nunca tendré el síndrome ése.
Ainssss.... Otra de las ciudades en lista de espera.
Tendrá que esperar, este año las vacaciones no existen.
Juas, eso te hace poner los pies en la tierra...pero lo que yo recuerdo de cuando estuve alli, son las esculturas de un conjunto funerario que tiene miguel angel en no se que iglesia..que madre mia me falto poco para este síndrome, me pase media hora con la boca abierta, igual que viendo al david.
bessos
No sé no sé.
Creo haber vivido algo parecido sin necesidad de que vaya asociado a una acumulación de "arte". Florencia apabulla pero, el otro día, bajo tierra cinco horas, pude sentir algo parecido.
A mí a veces me ha pasado que, al ver algo muy hermoso, me dan ganas de llorar.
Hace unos días dejaste un comentario en mi blog sobre un poema de la Chata.
Días después ha entrado "cigarra" en mi blog diciéndome que si querías lo podías consultar en esta página:http://cigarrales-cigarra.blogspot.com/
Espero te sirva.
Nos vemos
Lio siento, pero voy a demostrar que en lugar de ser un Spike Lee de Madrid lo que soy es un paleto, pero a mi esos ataques me dan cada vez que salgo de casa y me encuentro en el centro... amor de madre, dirian algunos
Estos señores de Wikipedia creen que las saben todas. Yo y mi siquiatra ya habíamos identificado este síndrome mucho antes de 1979 y hasta le habíamos puesto nombre, pero por pudor -yo- y por desinterés -él- nos lo callamos.
En mi caso, los síntomas descritos se completan con una hipersensibilidad cutánea, especialmente ante una música sublime.
Pues que no me importaría sufrir el síndrome ese porque tiene una pinta de orgasmazo...
Cada uno se defiende como puede.
Me alegro de que lo disfrutaras mucho, sin necesidad de sufrir un Stendhal.
Mi beso.
Nosotros para evitar dicho sindrome no viajamos, nos quedamos en casa esperando que algun turista perdido llame a la puerta y entonces aprovechamos para que nos cuente como es su ciudad.
Hay que tener paciencia...
Ya hemos vuelto, yo enamorada del David, tienes razón en tu comentario, un día de estos daré mi particular visión del viaje, yo creo que no tengo ningún síndrome, quizá me faltó ver más obras de arte.
Besos.
Por eso dice Zapatero que estamos por encima de Italia en el PIB, algo de razón tendrá.
A mi nada mas llegar me paso!
lo q no sabia era lo de la siesta...para lo proxima me lo apunto. Eso si, los precios si que funcionan si...
PD. No es que no sepa poner acentos, es que esoty en un teclado guiri.
También resulta encantador imaginar lo que fue y no es... Será que hoy estoy románticamente torpe... Vaya día... Espero con ansia a que llegue mañana, para ver si no tropiezo con todo lo que encuentro a mi paso. O al menos... de tropezar, que sea con un florentino o con una obra de arte, que no dañe ante mi ímpetu...
No sé si darte la bienvenida o no... Bueno, el caso es que lo disfrutaste ;)
Pues entonces me siento un poco Stehndal, porqué la belleza de todo tipo me pone tonto tonto (especialmente la femenina)
Me he emocionado muchas veces ante la belleza, que siempre me supera, pero creo que hay algo de mito, en relación con el Síndrome de Stendhal. Cuentan de aquella visita que hizo a Florencia que, en realidad, terminó más bien exhausto y mareado, por querer ver todo en poco tiempo. Sí le maravilló el arte, pero, me temo, tanto como le colocó el olor de las pinturas...
Saludos, Benjuí.
Venia a decirte que me gustó mucho tu comentario....pero no menos que tu post.
No había oido hablar de este síndrome, pero si sabía que hay obras de arte que producen esas sensaciones....
Me gusta como lo explicas...como describes tu "inmunidad" frente a este sindrome...gratamente sorprendido.....la verdad.
¿Sabes?...me hizo mucha gracia lo del viaje en burro...jajaja
Besos asturianos.
he ido varias veces a París y en dos de ellas pasé por el cementerio de Montmartre. Fui a ver la tumba de Dumas, pero también encontré a Stendhal, Berlioz, Degas, Offenbach. También estaba allí Alphonsine Plessis, su dama de las Camelias. Creo que es la única vez que he sentido el Síndrome Stendhal en mi vida. Como no, si estuve a su lado.
pués a mi me da la sensación que este síndrome de stendhal es lo más parecido a la emoción.
espero que hayas disfrutado con todo y de todo en tú escapada.
salud-saludos
siempre temino pensando en el pintor y creo historias con respecto a él. Sufro entonces.
tuve la suerte de ir a Firenze, como realmente seria el nombre, y me parecio hermosa, y no tenia idea del sindrome ese, pero en la galleria degli ufizzi me paso de quedarme mirando por largo rato ciertas escultares y pensar que eran personas d verdad, no tenian defecto alguno.
y con respecto a la siesta, mis amigas no entienden como una persona puede dormir tan religiosamente la siesta como yo, estoy totalmente de acuerdo que ayuda para la locura!
el arte se esparce en mil pétalos. donde crecen las rosas ya es otra cosa.
que gusto tenerte de regreso, Benjui!!
Es un lugar qué me muero por visitar, aunque termine babeando de admiración en el suelo.
Por cierto, llevo un ratito por aquí, y de momento, así a voz de pronto me gusta el giro que le has dado. No ha cambiado demasiado, pero sí has aparecido tú, la persona. Hay algo personal que se ve en cada letra, en cada post, una mano que firma y que poco a poco comienza a reconocerse.
O al menos esa es mi sensación.
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