lunes, 18 de junio de 2012

A VUELTAS CON EL CONSUMO

Me pone de los nervios ese mantra que parece estar de moda entre los socialdemócratas: "hay que reactivar el consumo".

Dicho así, parece lógico: si todos consumimos, aumenta el empleo.

Sin embargo, me parece demagógico y lo más contrario a una ideología de izquierda responsable: consumir, ¿qué? ¿coches de tropecientos caballos, productos elaborados por esclavos del Sudeste Asiático, ropa de bazar, fast food, revistas de cotilleos, corridas de toros, móviles de última generación, botox, cerezas en el mes de enero y uvas en junio?

A esos comunicadores que insisten una y otra vez en que la recesión sólo amainará con medidas que animen a los consumidores, les pediría que incluyeran un parrafito en el que señalaran que este precisamente es el momento para mentalizarnos sobre el consumo responsable, y me explico:

1º Educación. De los chiquilines y de los adultos, que falta nos hace. 

2º Cultura: libros, cine, teatro, conciertos, exposiciones, idiomas...

3º Investigación: renovables, nuevas tecnologías no tóxicas para el planeta, sanidad, agricultura, alimentación... Los consumidores podemos decantarnos por productos honestos si se nos estimula convenientemente (en caso de que no estemos motivados con anterioridad), generando un feed-back entre la ciudadanía y los gestores políticos o innovadores privados. Y en España tenemos campo suficiente en este terreno, si se dedicaran los  recursos necesarios.

4º Atención a las personas dependientes. Gestionando esa Ley como Dios manda, por utilizar la frase preferida de Rajoy, podrían crearse en un plis-plas más de 100.000 puestos de trabajo, en un cálculo prudente.

5º Deportes... Imaginad a gente de nuestras ciudades en bici, o yendo a las piscinas, jugando al baloncesto o al fútbol o a la petanca... Si hubiera dónde.

Y posibilidades de consumo serio que se os ocurran a vosotros.

 Sé que muchas de estas actividades no podemos realizarlas cada uno por nuestro lado: es necesario que las distintas instancias del Estado inviertan en infraestructuras, trabajadores públicos, subvenciones...

Pero es que nadie habla, tampoco, de una reforma fiscal: se habla de la consolidación fiscal como la panacea, cuando quieren decir consolidación presupuestaria, esto es: no gastar más de lo que se ingresa, como si los ingresos fueran un término fijo que nadie puede variar; pero yo creo que una buena reforma fiscal, eliminando desgravaciones ofensivas, daría mucho juego con un gobierno que supiera en qué invertir lo recaudado...

...Y lo ahorrado, que también: otro día os hablaré de mi experiencia sobre cómo se despilfarra en la Administración General del Estado.

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