Cuando me acaricias los pezones en un momento en el que estoy satisfecha y tiendo a distraerme, tus dedos me transmiten la urgencia sexual con que buscas que me rinda; entonces juego a perseguir el camino que tu deseo traza en mi cuerpo; un camino difuso al principio, apenas hecho de un cosquilleo en el vientre, que poco a poco se encauza desde las axilas, atraviesa mis pechos, el estómago, el ombligo, y se bifurca para entrar en mi coño por las dos vías de las ingles, un goce suave y prometedor al principio, manejable, compatible con miradas y sonrisas y caricias en tu cuello o en tus brazos. Tus manos insisten adecuadamente, hasta que se abre una rampa vertiginosa por la que me deslizo al ritmo que me marcas y ya no busco otra cosa que continuar bajando y bajando hasta quedar sumergida en el centro de un orgasmo profundo y amplio, sin aristas. Dirijo tus manos lejos de mis pechos, hacia mis nalgas, para concentrar ahora todo el placer en el fondo, y un cuerpo agradecido se pega al tuyo mientras reverberan en él ondas gozosas cada vez más lejanas.
El camino se borra suavemente mientras voy tomando conciencia de tu cuello pegado a mi cara, tus besos, tus brazos apretándome, la habitación, mi sed, nuestro olor.
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3 comentarios:
Aunque no te andes con eufemismos ni metáforas, lo que escribes más que sexual es relajante, amoroso. ;)
Alguien dijo ... "Unos tanto y otros tan poco"
Obviamente YO formó parte de esos "tan poco". Pero en fin, al menos es gratificante pensar que la raza no se extinguirá, o en otras palabras:
"QUE AL MENOS OTROS FOLLAN"
He dicho
Contestando su pregunta, creo que lo suyo es el porno erótico, o sea artístico.
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