(Homenaje a Isabel Allende y su "Afrodita". Y a M.Vázquez Montalbán, por supuesto)
Llegarías a Madrid para comer. Ya había hecho la compra y no me apetecía volver a bajar, mejor darte una sorpresa con tu postre favorito.
Se ponen a hervir en una olla seis cucharadas de arroz de paella - no basmati, no integral, sino el que se usa en España normalmente - con el agua justo para cubrirlo; se deja hervir un minuto y se vierten en la olla 3/4 de litro de leche entera, la cáscara de un limón sin lo blanco y una varilla de canela, removiendo todo bien con una cuchara de madera: lo más importante es que en ningún momento se pegue el arroz al fondo. Se espera a que comience a hervir y se baja el fuego al mínimo.
Hay que vigilar constantemente, me he ido pintando las uñas de los pies en la misma cocina: un pie, y remuevo; otro pie, y vuelvo a remover. Me gusta el esmalte rojo casi berenjena, creo que me lo puedo permitir.
A los quince minutos - cuando las uñas estaban secas - de cocción lenta, añado ocho cucharadas de azúcar, y vuelta a remover: no se debe dejar que se forme nata en la superficie y suba.
He ido alternando cocina y baño: crema hidratante, remuevo; máscara de pestañas, y vuelta a darle a la cuchara; Billie Holiday había quedado en silencio y elegí en su lugar a Piazzola; saqué los tomates y el jamón del frigorífico para que la ensalada no estuviera demasiado fría, y remuevo; puse la mesa y vuelvo a vigilar el arroz.
A los cincuenta minutos, más o menos, aquello ha adquirido una consistencia cremosa: es el momento de mayor peligro, es necesario remover sin parar porque el grano se puede pegar al fondo con mayor facilidad; tengo que decidir si añado más leche o lo dejo tal cual. Esta vez añado un chorrito, lo justo para que me de un buen feeling: hay que tener en cuenta que al enfriar, el arroz absorbe más líquido. Apago el fuego, incorporo un par de cucharadas de nata sin montar, y remuevo por última vez. Vierto el postre en una fuente honda y espolvoreo canela en polvo - no demasiada - por encima.
Terminé a las doce y media de la tarde: quedaban (tres horas para que el dulce se enfríe a la temperatura ambiente, jamás en el frigorífico, a no ser que nos sobre algo para el día siguiente) dos horas para verte y algo más para disfrutar de tu expresión de arrobo mientras paladeabas el postre.
Si de algo estaba segura, es de que me lo ibas a agradecer conforme a mi deseo.
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28 comentarios:
¡Y además sabes cocinar!
Para la siguiente cita siq uieres te doy la receta de la tarta de queso con frambuesas...
Yo le añadiría una hoja de laurel. Toque aromático imprescindible.
Al marisco... también.
Y seguro. Seguro que te lo iba a agradecer, aunque no te hubieras pintado las uñas de los pies.
Ya sé, ya sé. Me podía haber quedado con otra cosa, pero hace tiempo que no leía a las doce y media de la tarde. Casi parece colocado ahí a propósito, para recalcar que la elaboración de la receta y la preparación de la cocinera no han sido cosa de un rato.
cuantas cosas perdemos, por miedo a perder... o por no hablar...
estoy de acuerdo en tu teoria de que si no se habla por algo es... que se yo.
un abrazo, buen blog, gracias por pasar.
Me encanta Isabel Allende.
Me encanta el arroz con leche.
El secreto de tu receta - aunque no lo digas - es el amor y la pasión con que lo cocinas - para él, por supuesto.
Piazzola, bien elegido, me gusta.
No engañes, el postre no era el arroz con leche, sino lo que hoy no nos cuentas ;)
Me ha gustado muchísimo este post. Para variar, era yo la que cocinaba, la que le daba al play y escuchaba a Piazzola mientras le esperaba...
Genial.
Besos
Estupenda su receta para seguir aunque no sé yo que tal le sentará a mi doña encontrarme con las uñas pintadas de rojo berenjena, embadurnado en crema hidratante y con máscara de pestañas. Quizás por ello perdiese toda la atención en el suculento plato.
(y además rechazase el postre)
Mmmmm, que rico, que rico....mándame un poco que a mí se me da fatal ese postre.
Y además mientras poniéndote monísima, y es que tú lo vales, y no las del Loreal ese.
Muaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas. Como para no agradecertelo después como tú lo mereces.
Besitos.
pd. ese arroz que tu dices, aquí se le llama arroz bomba. El de grano gordo vaya.
No sé por qué cuando me enamoro me da por querer hacerles cosas ricas para comer... Eso sí, en cuanto se me pasa el enamoramiento, me da por cocinar para mí, que a fin de cuentas soy la persona a la que más quiero... Me estoy aficionando a esto de cocinar...
Podía usted hacerse un libro de cocina con las recetas de HUMO. Lo único que no me ha gustado es lo de las uñas de los pies pintadas, casi preferiría unas aletas de buzo, pero eso ya son manías personales. Lo mejor la originalidad, casi podía verla en plena faena, nerviosa pero efectiva.
He seguido a Isabel Allende en todos sus libros, a excepción de Afrodita.
Yo tengo el libro "Las recetas de Carvalho" y he de decir que más de una sugerencia de Don Manuel Váquez he sacado de ahí. La pena es que no tenía a Biscuter para que me lo cocinara.
me gusta la mezcla en la cocina de:
comida
uñas
remover
leche
pies
remover
excitar
mojar
comer
amar
servir
follar
postres
etc etc
la cocina es un lugar muy erótico
¡que te aproveche!
besos
la pregunta es quién sería capaz de tener la paciencia suficiente y poder... cenar.
Qué rico el arroz con leche de postre, pero seguro que hay otros postres mucho más buenos...
Lo intentaré hacer según tu receta. Una vez lo hice y me salió para tapar agujeros en las paredes.
Besitos.
encantado de paseame por aui, nos vemos
Uno tiene la impresión de que el verdadero postre vendría después, y de que el arroz con leche es un mero pretexto para vencer la impaciencia, una estrategia de distracción.
Buen provecho!!
Agradezco tu visita a mi KARROCERIA, espero verte por ella mas a menudo.
Por cierto a mí, el arroz me gusta más al horno, con sus garbanzos, patatas, costillas, una morcillita, su cabeza de ajos, un tomate partido por la mitad y su tiempo de coccion, …¿?¿…. si es posible en horno industrial y cazuela de barro……
Oderrrr…. vaya hora “pa-esto”….. a y de postre -mus de chocolate- “pa” desengrasar….jejejeje
quisiera tener esta habilidad para cocinar... y a parte combinar con otras activiades!
¡¡Por cierto!!.......
Me pediste que definiera….”pareja”……
“Yasta”, espero aprobación o critica……
No me gusta la canela. ¿Puede ser sin?? Mi madre siempre hacía un poquito en una perola aparte para que yo pudiera comer arroz con leche sin rechistar. Ainsss las mamas!
Te dejé un comentario pero ahora descubro que no ha salido. Venía a decir que a después de tal preparación cualquiera olvidaría el postre que espera en el recipiente.
Tienes razón no tengo mucho tiempo para repasar. Y es que además de estar ocupado en mi vida real (en la que calienta el sol o se oyen los pájaros) también lo estoy en este de aquí. Ultimamente cargo con cuatro blogs con sus respectivos personajes, y se hace difícil mantenerlos al día.
Esto queda entre nosotros, algo así como su E.
Sra o Señorita Humo,
Cuan equivocada estais,
con el comentario que me
habeis dejado,
tantos años de lucha que llevais
las mujeres por la igualdad,
y ahora vos pretendeis
que una persona trabaje
para las demas, nooooooooo
la Asociación para la Poligamia y
Poliandria en España consiste
en que todos trabajemos, nada de
para gente pudiente, esos tiempos
ya pasaron. Un saludo del Presidente de la Asociación para la Poligamia y Poliandria en España.
Me alegro de que seas tú.
Lo sospeché un par de veces, y reconozco que te seguí la pista, si.
Pero "Deseo" me lo confirmó: nunca me perdí ni una sola de tus líneas... ¡Fuiste mi primer blog de verdad!
Y que éste sea uno de mis favoritos no era casualidad.
Tenía que decirlo.
Gracias...
dos veces.
Y "cómo agua para chocolate", qué gran libro!!!
saludos humo!
me gusta el arroz con leche, pero no me sale muy rico
besotes
lágrimas de mar
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