Lo haré. Algún día lo haré: ataré tus manos y tus pies, te vendaré los ojos y haré voto de silencio mientras te conduzco al territorio de lo táctil.
No podrás espiar mi gesto. No sabrás qué pienso. Sólo sentirás a través de tu piel.
Primero pasearé mis labios por los tuyos, los deslizaré por el contorno de tu rostro para llegar a las orejas, que lameré hasta donde pueda alcanzar. Reprimiré el suspiro que quiera escaparse cuando baje hacia tu cuello, para que no sepas cuánto me excita el olor caliente que desprende. Con un dedo modelaré tus muslos para que tomes conciencia de ellos y amagaré un camino hacia tu polla expectante; aún no te habrás empalmado, sorprendido y desorientado como estarás.
Cuando apoye mi cara sobre tu pecho intentarás imaginar otros momentos semejantes para no sentirte tan vulnerable, pero lo no permitiré: avanzaré la lengua hacia tus pezones, las manos sujetando tus muslos, todo el peso de mi cuerpo sobre el tuyo, y sonreiré quedamente cuando intentes atisbar siquiera una sombra a través del antifaz. Lucharás sin violencia e inútilmente por salir de esa prisión sensorial, atenuada no obstante por la calidez de mis caricias.
Pasaré de lamerte a morderte y pellizcarte con remilgada picardía: tienes lugares mágicos - junto al ombligo, en las caderas, en los brazos - de los que aún no eres consciente, y habré de obligarte a descubrirlos negándote la posibilidad de mirar y de hacer. Me frotaré contra ti como si el frío nos fuera a matar para después chuparte los dedos como si fueran helados de limón. Soplaré sobre tus ingles, besaré tus muñecas y el envés de los codos y pasaré las uñas por tu cintura. Amasaré tus nalgas. Apoyaré mi boca en tu garganta. Robaré calor de tus piernas a causa de mis pies fríos. Te estrecharé entre mis brazos. Pasaré por tu espalda mi pelo y enredaré en el tuyo mis dedos. Recostaré mis tetas en tu vientre. Tus hombros enrojecerán por la insistencia de mis dientes. Exhalaré un tórrido aliento sobre tus testículos.
Sólo llegaré hasta tu pene cuando te sientas todo piel sexuada. Aunque haya de retrasar mi propio orgasmo, no cejaré en mi empeño de sentir cómo te crece a instancia de esos rincones vírgenes que yo habré liberado para nuestro placer.
Después, no sé.
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22 comentarios:
Después... después de eso cualquier cosa estará bien ;)
"Me frotaré contra ti como si el frío nos fuera a matar" creo yo que en vuestra cama - o en cualquier otro lugar en el que estéis - jamás se siente frío.
Besos
Sensual.
Insisto muy recomendable
http://vidamalizia.blogspot.com
Salud y sexo
Despues, coño hay un después de todo esto. Y yo sin enterarme...
Dichosos despues
Que guay.
Nunca me ha dado un ataque de ansiedad en la cama.
Un beso.
No creo que esté muy preocupado el amenazado. Ejem....
Yo quiero saber que pasa después..¿habrá post???
Muas.
que maravilla!!! me vuelvo loco de placer, sin duda...., solamente con el juego de la imposibilidad de ver ni de poder moverme...
un saludito
¡¡¡¡VOLUNTARIO, ME PIDO PRIME!!!!
"aún no te habrás empalmado, sorprendido y desorientado como estarás"
Humo... ¿en serio? ¿aún no? Si yo fuese tu hombre, te puedo asegurar que me empalmaría en cuanto notase tu taconeo accediendo a casa...
Yo jugué una vez a "Instinto Básico", pero sin punzón de hielo "nosajodío"...
Quién me lanzara un guante con esas intenciones, aceptaría el duelo sin protestar.
muy sugerente e instigador
No te puedes imaginar lo que me alegra saber que eres tú.
Según leía, lo iba viendo todo. ¡Qué bien me lo he pasado!
Me extraña que le quede algún centímetro virgen a tu chaval.
Excepto, como espero, que no se trate siempre del mismo.
Por descontado que te sentirá. Pero pienso que debe conocerte tanto, que podrá imaginar tu gesto y adivinar tus pensamientos.
¡Qué envidia!.
Besitos
BITO: ¿quién es?, estoy intrigada.
Hazlo ya! Qué didactico ha sido para mi esto, Humo.
...lugares mágicos... esos son mágicos cuando hay alguien para descubrirlos...
me encanta venir aquí.
Genial post. Genial. Mi primera vez por acá pero sin dudas no mi última.
Cierta vez encontré en alguien esos lugares mágicos, vírgenes. Después de eso, todo fue tan lindo...
Excelente
hermosa descripción. Seguiré pasando.
Bso
Y yo pregunto que tiene qué hacer él para que usted cumpla su amenaza
Por cierto, cuando vuelva a la tierra ya la pediré que le dé unas cuantas ideas a mi señora.
IRENE,
Una vieja conocida, de esas que pareció perderse por los confines blogosféricos...
Y llegados ahí...
a esperar.
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