viernes, 25 de enero de 2008

ELECCIÓN

Trabajo, relaciones sociales, parentela, vecinos, política, sindicato, viajes, vacaciones, hijos, enfermedades, dinero, casa, descanso dominical, amigos, la compra en el supermercado, lluvia o frío o demasiado calor, insomnio…

Tú eres otro universo. No tienes nada que ver con el resto de mis cosas, de la vida tal y como entiendo que es: una sucesión de momentos felices que pasan en un suspiro y situaciones conflictivas que debo resolver un momento más tarde, proyectos que culminan o acaban diluyéndose. No estás en el paquete.

Hemos renunciado a lo doméstico y a lo cotidiano, al compromiso, a cuidar uno del otro, a la cuenta corriente compartida, a las cenas con amigos, a ser una pareja, en fin: a todo aquello que envuelve, oculta, estorba, amenaza, sentencia. Es nuestra historia, y la estamos viviendo despojada de todo lo accesorio.

Quizá este amor, tal y como lo vivo, sea una pura construcción mental. Tú vienes a ser como una entrada para ir al cine y meterme dentro de la película. Cuando nos separamos, se acaba la sesión. Fin. Hasta la próxima. Salgo a lo cotidiano y espero el siguiente viaje.

Prefiero la intensidad de nuestros encuentros a la protección del feliz matrimonio, sancionado o no por la ley: mi vida es mía y no la quiero poner bajo la tutela de las decisiones negociadas, aunque la independencia sea un producto caro.

Sufriremos el uno por el otro, pero no todavía.

23 comentarios:

Herel dijo...

La mejor elección ;)

Susana Peiró dijo...

En defensa propia: la mejor elección.

Mel Alcohólica dijo...

La peor distancia es la que no se mantiene.

Justo ahí.

Justo donde debemos estar.

En el punto justo.

El Punto J.

Dr. Espinosa dijo...

Qué post más estupendo, señorita Humo. A pesar de que trate un tema complejo y objetivamente absurdo. De no pertenecer a esta raza estoy seguro que no comprendería porque los homos se enlazan de por vida en un compromiso oficial del que luego querrán escapar.
Lo sé, no es que se quiera escapar, es que el matrimonio no lo aporta todo, y ese algo que falta hay que buscarlo fuera, cosa que es ilícita.

Objetivamente sigo viéndolo absurdo, aunque lo entienda.

Noemí Pastor dijo...

Querida Humo, TODOS los amores son una construcción mental. Mejor que una destrucción, ¿no?

humo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Markesa Merteuil dijo...

El matrimonio sólo sirve para aportar un documento que recuerde la existencia de una unión a aquéllos que son inseguros de lo que sienten o de lo que otros sienten hacia ellos. Un documento que sólo sirve para aportar un dato: existe.

Como bien dices: es mejor disfrutar de lo que día a día se repite, que no tener que andar mendigando papeles para recordarnos la existencia de algo que no creemos que exista salvo por ese documento. No sé si me explico.

alfonso dijo...

Esos dos planos de nuestras realidad, a menudo se entremezclan y soñando, pasamos del uno al otro, pero hay instantes en que somo solamente uno. Y puede se aburrido.

caracol dijo...

Ese tipo de historia suya me suena muy bien. Y se ve que sabes disfrutar la función.

un saludo

irene dijo...

Es lo malo de la convivencia, que en el amor interfieren toda clase de inconvenientes de la vida cotidiana.
Pienso que para que un amor sea duradero, debe conservarse al margen de toda "contaminación", como en un invernadero.
Suerte, mucha suerte poder separarlo...
Besitos.

Bito dijo...

Muy bueno, Humo. Pero con un punto de amargura. De resignación. Necesaria resignación

Sólo digo una cosa dijo...

Me ha encantado tu blog. Suerte con tu apuesta múltiple.

Saludos!!!

arda dijo...

el matrimonio NO da ninguna seguridad... más bien al contrario!!

la cocina de frabisa dijo...

CARPE DIEM!! No tenemos más que el momento presente, debemos de vivirlo sin cuestionar, sin poner en marcha esa centrifugadora que tenemos por cabeza. ¿Te sientes feliz? disfruta. No agredas ese amor con cuestiones cotidianas, déjalo en esa burbuja de felicidad. ¿Matrimonio? eso ha pasado de moda, es increíble pero un papel genera un comportamiento distinto en las personas, esa seguridad que da una confianza que en muchos casos, da asco.

Arcángel Mirón dijo...

Eso es lo que yo quiero, y nadie parece entenderlo. O sí lo entienden, y me dicen que no puede ser.

Anónimo dijo...

Adrenérgico momento para conocerte.

Hugo dijo...

Cambiaría tu final diciendo que "sufriréis el uno sin el otro" porque a veces es de la propia vida de la que hay que escapar, y son pequeños secretos como éste, que se guardan en un armario, lo que nos ayuda a seguir hacie delante.

Buen texto.

(en cuanto a lo de "cambiar el final" permiteme aclararte que es algo subjetivo, sin pretender decir que el tuyo no es correcto o no me gusta. Añadir era el verbo más correcto a utilizar en cuanto a intencion pero no forma).

Hugo dijo...

HUMO

Me sorprende que leyéndo un relato en el que el protagonista habla con la muerte te sorprendan a ti esas cuestiones que comentas. Eres curiosa, sin duda.

Contar las cosas tal y como son no lo considero alardear, entendiendo que no escuchas mi tono y por lo tanto lo supones altivo, y no resignado o aburrido, que es el que realmente utilizo.

Y en cuanto al color de los ojos, supongo que en mi familia hubo infidelidades como en todas, pero no lo sé porque jamás lo investigué, mi historia sanguínea no me ha interesado más allá de los estrictamente económico o poderoso, pero sin meterme en temas genéticos que no comprendo diré que si existe la nariz borbónica es porque ésta ha pasado de generación en generación. Hay ciertas cualidades que sobreviven porqué sí (y por supuesto en mi familia, como buenos aristócratas también hubo incestos, es lo poco que sé, pero lo sé de buena tinta).

Buenas noches.

Carlos Frontera dijo...

Aquello a lo que llamas lo accesorio viene a conformar la vida, me temo. Bella historia al margen de la vida la que propones, sin duda, bella y tal vez falsa. Y creo que lo sabes: sufriremos los dos, pero no todavía.
Quizá de ahí la intensidad con que lo vives.

(Comentario de texto: buen cuento para no ser un cuento, HUMO).

Joseph Cartaphilus dijo...

Dios (o el Diablo) me libren de comentar nada a lo dicho. Como bien dice, es una opción personal. No creo que los matrimonios deban ser menos intensos, pero tampoco que las libertades sean menos comprometidas

Creo q me deberia haber callado

Dichosas palabras

P.D: En deferencia a usted, rectifiqué somreamente mi entrada. Espero que haya quedado más aseadita.

Manu Espada dijo...

Si es que, como decía Groucho, la principal causa de divorcio es el matrimonio. Besos.

Dr. Espinosa dijo...

Viene a ver su diario, y veo que todavía no ha actualizado. Me quedaré por aquí remoloneando si no le importa.

Fernando dijo...

según te leo, te imagino y puede ser que todo lo que dices sea una realidad que a veces todos buscamos pero que la vida diaria nos haga caer en eso que nombras como lo cotidiano y normal...espero de todas maneras sepas vencer los altibajos que tu decisión provoca...te envidio por tu decisión..un beso sin humo.