martes, 15 de julio de 2008

DOBLE MORAL

Los empresarios españoles de la construcción, la hostelería y la agricultura llevan años explotando a inmigrantes sin contrato, pagándoles por debajo de los convenios colectivos y negándoles la afiliación a la Seguridad Social, y el Gobierno haciendo como que no se enteraba, aunque nada era más fácil: bastaba con aumentar el número de inspectores de trabajo y ordenarles que se dieran una vueltecita por determinadas empresas.

Hubiera sido suficiente con pillar a unos cuantos hijos de puta in fraganti, arrearles unas sanciones económicas de las que marcan época y llamar a los medios de comunicación para darles el listado de los sinvergüenzas; aunque, no: hacía falta mano de obra barata para que el país se enriqueciera; mejor mirar para otro lado.

En pocos meses ni un puto empresario se hubiera atrevido a dar trabajo a un inmigrante sin los correspondientes permisos, y el boca a boca hubiera hecho el resto porque, seamos claros: la gente viene porque hay perspectivas de ganar dinero, legal o ilegalmente - que para quien no tiene futuro eso son zarandajas - y si nadie les va a ofrecer faena para qué arriesgarse.

Así que, ahora que la crisis está arrojando al paro a los que sí tienen contrato, y es necesario encontrar dónde colocarles porque si no habrá que pagarles el subsidio de desempleo, nos acordamos de Santa Bárbara...

¿Solución?

Echar a los sin papeles. Eso sí: cazándolos uno a uno, como a conejos, y sin tocar a las empresas que han defraudado a Hacienda, a la Seguridad Social y a toda la ciudadanía. Negociar con los respectivos países para que los acepten. Contarnos la milonga de que el retorno voluntario de los que tenían sus cosas en regla va a ser la panacea. Jurarnos que no van a permitir que uno más de los que vienen en pateras se quedará.

Y los auténticos ladrones, de rositas con sus ganancias.

12 comentarios:

Noemí Pastor dijo...

Lo suscribo todo, de cabo a rabo.

alfonso dijo...

¡Ay, mi amiga! ¡Con el capital hemos topado!
Todas estas religiones verdaderas son de lo más pernicioso.
Y... Sí. Mirando a otro lado la mierda no huele... pero existe.

Arcángel Mirón dijo...

Siempre pagan los mismos, aquí y allá.

arda dijo...

Sólo un pequeño matiz: algunos inmigrantes ilegales, que han venido sin papeles, no pueden ser contratados, aunque sí necesiten trabajar...

Lo digo pq viví un caso: tenemos una finca con olivos y algarrobos. Es un tema familiar y sólo recolectamos para mantener la finca, es decir, no somos terratenientes ni nada por el estilo. Bien, pues trabajamos con un par de chicos inmigrantes ilegales. De acuerdo que no les hicimos contrato, pero es que aunque hubiésemos querido hacerlos no podíamos... O trabajaban sin contrato o no trabajaban.
Lo comento pq siempre hay algunas excepciones, aunque estoy muy de acuerdo con todo lo que comentas. Algo similar pasa con la prostitución; cuando veo a las chicas en la carretera me pregunto: ¿cómo puede ser que lo permitan siendo tan evidente?

Hacía mucho que no venía a verte, me alegra saludarte, muaks!

Alberto López Cordero dijo...

Totalmente de acuerdo, aunque a estas alturas por decir las cosas claras todavía haya algún intelectualillo de pro que tildase tus palabras de xenófobas o de intolerantes sin saber, o no querer, distinguir donde está el límite de las cosas y porqué para lo que queremos somos legales de la ostia y para lo que no queremos miramos a otra parte. Cuanta puta hipocresía e interés generalizado en comer el tarro a la gente. Un beso y felicidades por el texto, me ha encantado.

Joseph Cartaphilus dijo...

Leyes para tocarles los huevos hay. Inspectores no tantos. Y sobre todo hay un desconocimiento radical de los derechos que les asisten a los trabajadores. Las denuncias a la inspección son anónimas y obligan a la actuación de los inspectores, y si quien denuncia es inmigrante, no se da parte a la policía, pero se actúa igual.

Pero probablemente aún sabiéndolo ningún inmigrante denunciaría por si acaso se queda sin curro, que su trabajo les cuesta y la economia depende más de los fadesas de turno que de millones de personas de otros países (al menos aparentemente).

Alguien dijo que el inventor de la agricultura lo jodió todo y en parte, muy en parte, es verdad. O quizás la única verdad es que vinimos jodidos de fábrica

Dichosos mundos sin remedio, solo fantásticos algunos días

Luq+uVe: dijo...

Estamos de acuerdo contigo, esto es ahora asín porque hay crisis cuando vuelvan las vacas gordas, (esperemos que no vengan volando porque si un gorrión molesta...) hala haremos otro 'efectito llamada' y ¡hala! ¡al rico inmigrante! a repartir entre los trabajos que no queremos para poder pagar nuestras pensiones...

george dijo...

Tu describes muy bien lo que muchos piensan,
la doble moral es la base de la política,
lo malo es que alguien tiene que gobernar,
¿quien tiene la solución a los problemas de los emigrantes?
tampoco aceptamos una plítica de "mano dura", no va con nuestro caracter...

un abrazo

Markesa Merteuil dijo...

Yo, como Noemí, suscribo tus palabras, como no podría ser de otro modo.

esto es nuevo para mi dijo...

hay veces que uno se pregunta dónde están los consabidos valores como justicia, equidad, igualdad.

Si alguno los encuentra por ahí, que avise. Se gratificará

irene dijo...

Es cierto, los empresarios mano de obra barata y casi esclavos, porque todos sabemos las condiciones de los inmigrantes, y que si alguno se revela, hay miles esperando, ya que al Gobierno, como "no saben" de qué va, no pueden ir a denunciar ni a protestar, no vaya a ser que "se enteren" y les echen del país.
Es terrible que siempre sean los mismos los que salgan perdiendo, los débiles, y también los mismos los que salgan ganando, los ricos y poderosos.
Ojalá se regularice esta situación, para bien de todos.
Besos.

Manu Espada dijo...

Suscribo punto por punto tu exposición de los hechos. Conozco a varios empresarios de la hostelería que ponen a parir a los inmigrantes y luego los esclavizan en sus negocios de sol a sol sin ni siquiera seguridad social. Una vergüenza.