martes, 1 de julio de 2008

GRACIAS, SIMONE

(Cuando publiqué esta entrada me olvidé de ella; ahora creo que debo dejar constancia de mi deuda para con Simone Ortega.
Va por ella y sus "1.080 recetas de cocina").

ARROZ CON LECHE

Llegarías a Madrid para comer. Ya había hecho la compra y no me apetecía volver a bajar, mejor darte una sorpresa con tu postre favorito.

Se ponen a hervir en una olla seis cucharadas de arroz bomba - no basmati, no integral, sino el que se usa en España normalmente para la paella - con el agua justo para cubrirlo; se deja hervir un minuto y se vierten en la olla 3/4 de litro de leche entera, la cáscara de un limón sin lo blanco y una varilla de canela, removiendo todo bien con una cuchara de madera: lo más importante es que en ningún momento se pegue el arroz al fondo. Se espera a que comience a hervir y se baja el fuego al mínimo.

Hay que vigilar constantemente, me he ido pintando las uñas de los pies en la misma cocina: un pie, y remuevo; otro pie, y vuelvo a remover. Me gusta el esmalte rojo casi berenjena, creo que me lo puedo permitir.

A los veinte minutos -
cuando las uñas estaban secas - de cocción lenta, añado ocho cucharadas de azúcar, y vuelta a remover: no se debe dejar que se forme nata en la superficie y suba.

He ido alternando cocina y baño: crema hidratante, remuevo; máscara de pestañas, y vuelta a darle a la cuchara; Billie Holiday había quedado en silencio y elegí en su lugar a Piazzola; saqué los tomates y el jamón del frigorífico para que la ensalada no estuviera demasiado fría, y remuevo; puse la mesa y vuelvo a vigilar el arroz.

A los cincuenta minutos, más o menos, aquello ha adquirido una consistencia cremosa: es el momento de mayor peligro, no puedo dejar de remover sin parar porque el grano se puede pegar al fondo con mucha facilidad; tengo que decidir si añado más leche o lo dejo tal cual. Esta vez añado un chorrito, lo justo para que me de un buen feeling: debo tener en cuenta que al enfriar, el arroz absorbe más líquido. Apago el fuego, incorporo un par de cucharadas de nata sin montar, y remuevo por última vez. Vierto el postre en una fuente honda y espolvoreo canela en polvo - no demasiada - por encima.

Terminé a las doce y media de la tarde: quedaban (tres horas para que el dulce se enfríe a la temperatura ambiente, jamás en el frigorífico, a no ser que nos sobre algo para el día siguiente) dos horas para verte y algo más para disfrutar de tu expresión de arrobo mientras paladeabas el postre.

Si de algo estaba segura, es de que me lo ibas a agradecer conforme a mi deseo.

16 comentarios:

ORACLE dijo...

los que somos geneticamente patosos en la cocina tambien nos "agradecen" nuestros desastres culinarios segun sus deseos más perniciosos.

Arcángel Mirón dijo...

Nunca probé el arroz con leche. Imperdonable, lo sé.

Anónimo dijo...

Lástima que para recordar a esa gran mujer eligieras el arroz con leche ya que la leche el único alimento que no soporto.

De todas formas se agradece el detalle.

Nos vemos

Noemí Pastor dijo...

Yo no sé cocinar.

jarta dijo...

Buena receta, mezclando la original con los comentarios paralelos de tu cosecha.

caracol dijo...

creo que este post lo conozco! me suena a que fue el primero que leo tuyo!!!

un besote!!!!!!!

Nikki Fennel dijo...

Hola! Primera vez por aquí y me recibes con arroz con leche! Genial! Me chifla! A mi el arroz me gusta en todas sus variantes, dulce o salado, sequito o caldoso, en sopa, al horno, en ensalada, frío o caliente... me gusta lo versatil que es. Quizás es por eso y por el punto en común entre Alicante (de donde proviene mi familia) y Japón (una cultura que me encanta) que en un chat en el participaba yo escogí llamarme así, Arroz. A veces algun imbecil me escribia para decirme "lo has puesto al revés"..."Nooo", contestaba yo, "arroz es lo amarillito que te comes en la paella, si quisiera llamarme como tu madre lo habría puesto al revés..." Me gustaría muchísimo que te dieras una vuelta por mis blogs y me dijeras que te parecen. Invitada quedas. Un besazo, wapi. Gracias por el arroz.

Agatha Blue* dijo...

Pues por ella!!

Fantástico el Arroz con leche!!!

Tal vez lo cocine este fin de semana, en honor a Simone.

Abrazos,

Agatha Blue*

Dr.Mikel dijo...

Otro dia pruebas con una natillitas al punto de clara montada.
Te chupara los dedos, y quizas otras cosas tambien.

Joseph Cartaphilus dijo...

Mi abuela hacía un arroz con leche de fábula decían en mi casa.

A mí no me gustó nunca, pero por mor de la cocinera, le guardo cariño

dichosas recetas de tiempo inmemorial

P.D Arpia.... mira que desnudar mis analfabeteces. Ahora , por su culpa, mato al burgueño y aniquilo al bargueño y no se me ponga usted por delante que estoy muy borracho y es eximente de pena, coño :D

alfonso dijo...

Si todavía queda... allá voy.
Para el próximo, le añades una hojita de laurel. Prueba, que no pierdes nada y aprovechas para una nueva puesta apunto.
La música... cualquiera de las dos hace un buen arroz.

José Luis dijo...

Estimadísima Benjuí,

Le ruego e incluso le suplico e incluso le imploro, que me corrija. En privado, en público y entre medias. Y que critique, lo que le guste y lo que no. Usted es la única que lo hace y le juro que sirve para lo que pretende. Por Dios critique lo que quiera. Me gusta y más viniendo de quien viene y sobre todo si con ello salvamos el honor de Bargas y el mío propio. Uno conoce sus carencias y sus desidias y como no pone mucho empeño en enmendarlas agradece los esfuerzos de quien le rodea.

El fin del comentario era exclusivamente insultarla tan gratuitamente como con cariño. Devuélvame los insultos, espero que con cariño similar cuando usted guste

dichosos molaos entendidos de garrafón

Trenzas dijo...

¡Y la receta de S. Ortega es genial...!
Lástima que ahora se prefiera comprarlo preparado y envasado en plástico.
Me uno al homenaje a la hija del filósofo y solo me imagino la cara de felicidad del goloso acompañante.
Abrazos.

Alberto López Cordero dijo...

Yo soy más de las telerecetas de Arguiñano y las que pillas por internet, pero tengo que reconocer que al menos si que me sonaba ese célebre libro.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

A mí también me gusta Piazzolla si te gusta la cocina, te invito a que te pasees por este post:
http://misrelatosyotrascosas.
blogspot.com/2008/04/me-me-me-voy-
pa-la-cocina.html
espero que lo disfrutes.
Muchas racias por tu comentario, de todos aprendo un poquito.
Besicos

beizabel dijo...

En mi casa, una casa sin ese libro en la cocina lleno de manchas no es una casa