viernes, 13 de mayo de 2011

DECEPCIÓN... O NO

Mi hijo no vendrá en junio a Madrid: tiene demasiado trabajo.
Íbamos a celebrar su cumpleaños, se examinaría de tres asignaturas de Sociología (se ha matriculado en la Universidad a Distancia en algo que no puede estar más alejado de su profesión actual), y yo me pediría una semana de vacaciones para ejercer de mater amantisima cocinando todo lo que le gusta y haciendo tertulia con él y sus amigos o sólo con él, en esas madrugadas filosóficas que tanto nos gustan a los españolitos, haya o no haya alcohol por medio: a nosotros dos nos basta con el tabaco, algo de maría y café con hielo para él, pero siempre tengo a mano un buen vino y cerveza por si se apunta a cenar alguien y la cosa se alarga.
Es una mala noticia: no viene.
...Pero, en los tiempos que corren, ¿no es una buena noticia que el motivo sea el exceso de trabajo?...

3 comentarios:

Rosa dijo...

¿Qué contradictorio verdad?. Ilusiones que se apagan por culpa del trabajo. Lo que antes era símbolo de la frustración hoy se ha convertido en una bendición.

Anónimo dijo...

¡Qué casualidad! Yo también estudié sociología en la UNED -bueno y ahora mismo redacto mi tesis-. Siento mucho lo de tu hijo. Estoy de acuerdo con las tertulias, "haya o no alcohol por medio".
Pero no creo que el trabajo libera al hombre, pero tal como está la cosa, tener uno está siendo un lujo. Sinceramente, esta es una de las frases más horribles de la ideología neocon.
Si nadie trabajara, ¿quién les iba a dar los millones?
Hoy estoy un poco anarco.

Pablo Omar Palmeiro dijo...

"Una de cal y una de arena". El vaso medio lleno o el vaso medio vacío... Si la causa es el exceso de trabajo es una buena causa, sobre todo por que mas adelante las vacaciones seran bien merecidas.

Rentabiliza tu sitio!