lunes, 2 de mayo de 2011

POLÍTICA, CUÑADOS Y OTROS ESPECÍMENES

Últimamente voy los domingos por la tarde a casa de mi hermana la mayor: no está bien de salud y prácticamente no sale de casa.
Su marido es el facha de la familia.
Ella vota lo que él le pone en la mano. Siempre.
He aprendido a hacer caso omiso cuando mi cuñado empieza a delirar con la política: cambio de tema, o me voy al baño, o miro a mi hermana para que sea ella quien le dé una larga cambiada porque, a pesar de que sus cuatro hijos le han salido de todos los matices de izquierdas y nadie más en la familia vota al PP, hace oídos sordos a nuestra voluntad de tener la fiesta en paz.
Es una experiencia provechosa, esa de no discutir de política según con quién. Especialmente con los cuñados, pero también te sirve para la oficina, para el bar, para la frutería... Evitas subidas de tensión que pueden ser peligrosas a cierta edad.
(De todas maneras, ¡qué tiempos aquellos, en los que me enzarzaba con el primer abanderado de la derecha que se me pusiera a tiro!)

2 comentarios:

Noemí Pastor dijo...

Aquí en el País Vasco aprendemos enseguida a no empecinarnos con la política y a vestir el traje más tolerante, abierto y dialogador que tengamos, porque si no ... Te puedes imaginar.
Qué gracia: la palabra para verificar es "caterwa".

Eleuterio Gálvez, el cónsul temerario dijo...

Ya había comentado, pero este blogger me censuró en la forma de un "lo siento, en este momento..." y borró todo.
Reescribo de memoria, porque me da pereza otra cosa:

Pues a mí me ocurre todo lo contrario: ahora que me convencí que ya no seré rico, no veo inconveniente en enzarzarme con el primero que amerite. Mi cónyuge diz que eso es de jóvenes, pero yo le retruco que mis salidas demuestran que, aunque tarde, maduré.
Digresión: No discutir de política no era un camino a la riqueza, sino apenas la manera de no perder clientes y de permanecer en el Ministerio -breve ciclo ya terminado-.
Redigresión (pelando la cebolla, capa segunda): En esta rara transición que tuvimos, la consigna era no molestar en demasía a la derecha, de lo que resultó una defensa de todo lo obrado, por omisión.
El diagnóstico es: fatal pérdida de legitimidad de las fuerzas "progresistas". Esto abrió la puerta a un adelantado semiprogresista(hablo de las presidenciales de diciembre 2009) que no tenía financiamiento, a quien apadrinó un ex guardia de Allende, enriquecido durante su exilio en Cuba por gozar del monopolio de negocios turísticos y de importación, apadrinado por Fidel. Esta excesiva autonomía no gustó a Raúl, resultando hace sólo un par de días condenado este financista, en La Habana y en ausencia, a 20 años por corrupción y otras figuras penales. El dato jocoso es que el personaje denuncia que se trata de una "...persecución política fraguada por cuadros burocráticos no acostumbrados a ventilar democráticamente las diferencias".