Espío por la ventana tu llegada - llevo todo el día fantaseando - pero cuando entras al jardín ya percibo que vienes absorto en algún asunto ajeno a nosotros.
Me besas distraído. Te persigo hasta el dormitorio y, cuando te sientas en la cama para descalzarte, me subo detrás de ti y abrazo tu espalda, con el pubis pegado a tu culo y las piernas abiertas para abarcarte los muslos. Hueles a jornada completa, algo entre cansado e inapetente. Comienzo a acariciarte siguiendo tus brazos mientras te desnudas. Sé que conoces mis intenciones y estás a mitad del puente: puedes volver atrás contándome lo que te preocupa, continuar hacia adelante o tirarte al agua tal cual, pero estas manos pertinaces encuentran por dónde entrar hasta tu polla, atenta ya a estas alturas a los manejos que me traigo: voy sembrando tus hombros de chupetones pedigüeños, aprieto las tetas contra tu espalda y emito gemiditos lastimeros mientras te quitas los pantalones de manera tan hábil que en ningún momento se rompe el contacto entre mis dedos y tu pene.
Permaneces sentado y pasivo, dejándote calentar por mi calentura. Me excita que no me veas la cara, haberte asaltado por detrás con alevosía y percibir cómo vas entrando al trapo sin prisa, sin decir palabra, sin otras señales que un leve movimiento hacia atrás de tu cabeza, unos latidos en eso que palpo codiciosa y empieza a endurecerse, una respiración sólo un poco agitada. Mientras se te despereza el sexo tu cuerpo comienza a acariciarme y me estrecho más contra ti, balanceándome de deseo.
...Suspirando, terminas por volverte para abrazarme y formar conmigo un ovillo lascivo que rodará y rodará cuesta abajo hasta donde yo esperaba.
Luego habrá tiempo de hablar.
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12 comentarios:
Eso, lo de hablar luego... prefiero mil veces ese lenguaje corporal que tantas cosas tiene que decirnos.... ayyyyyyy, mis ojos por una noche de esas.... tarde... lo que sea¡
Que lindo, es súper directo, explícito, pero igual muy elegante, me gustó mucho esa idea del asalto por la espalda, de no ver la cara.
Hay una convicción en ese deseo tan intenso, tan hacia su objetivo, que tiene mucha fuerza
Saludos,
Tienes toda la razón. Para hablar siempre hay tiempo
Un saludo :)
Joder... menudo recibimiento.
Cada vez entiendo más por que te llamás HUMO ...
Caliente, HUMO caliente !
Por la espalda y a traición, hay que ver como se las ingenia Usted. Claro que cualquiera se resiste :-)
"Hueles a jornada completa, algo entre cansado e inapetente". Sencillamente brutal.
Veo que no pierdes la energía nunca, me encanta, sigue así, (y cuídate ese cuello tan sencible).
todo un placer descubrir tu blog, acabo de enlazarlo.
Las jornadas que acaban así...son un placer para ambos, una buena manera de empezar el puente!!!!!!!!!
un beso desde mi caja.
pandora.
tu no eres humo, no,
mucha carne que excita,
sabes emplearla,
tienes ganas de jugar,
me encanta que siempre tienes hambre,
hambre para comer a tu hombre...
te felicito!!!
mil besos
Siempre habrá tiempo de hablar, estos paréntesis en que recreamos la vida
Chica, me has puesto y todo, con ese ataque traseril.
:p
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